Estos pensamientos se deslizan por la noche.
Busco cosa alguna que no hallo,
mientras pierdo el sueño,
esta noche no da tregua no da descanso.
Aligero este corazón pesado.
Si no me sumerjo, me hundo,
hasta caigo, pero no floto.
Mis dedos tiemblan indecisos,
mientras mi rostro se aflige en secreto.
Qué buscan estos ojos,
mientras buscan algo que no está.
Nada le debo al mundo,
nada le debo a la noche.
Más que descanso deseado,
nada le debo a mis ojos.
Silencio, sueño, pesadilla;
deseo, ansiedad y fatiga.
Nada pasa de mi mente.
Es sabio, quizás, quien lo comprende.
Pero esta noche ponzoñosa
es una guerra arbitraria y silenciosa.
No me pesan estas sombras,
no me pesan las cenizas del fuego mitigado,
no me pesa el futuro indescifrable.
Es, quizá, este presente inestable.
Pero nada le debo a la noche,
solo a mis ojos le debe.





Esruza
Comprendo perfectamente tu sentir, porque lo he vivido.
Mi voto y saludos.
Estela
Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Tara y mi voto desde Andalucía
gonzalez
Me gustó mucho, Tara. Un fuerte abrazo.
Tara Ling
Que bueno que les guste, Estela, Mabel y Gonzalez. Me hace muy feliz, saludos a los tres y un abrazo caluroso 🙂
JR
@tatianatorrico - Escribes muy hermoso. Te sigo.
Saludos.
Tara Ling
@joserubengoycochea gracias, para alguien que escribe es lindo saber que lo que uno hace gusta, un abrazo 🙂
Iván.Aquino L.
Muy bueno mis saludos.
Iván.Aquino L.
Va mi voto.
Tara Ling
Que alegría que te guste, Iván, saludos 🙂
eleachege
Vigilias que dan luz a la imaginación. Lúcido canto poético. Saludos, Tara Ling.