«La envidia, corroe el cuerpo, y envenena el alma desde adentro hacia fuera. Es un cianuro que te encancancera, te pudre como una manzana, te oscurece el aura. La envidia es sinónimo de mediocridad. Bajo valor de especie evolucionada. (Ente que no es de luz). La envidia muerde como una Serpiente de cien cabezas. No hay mayor <> que una persona orgullosa, hostil y fantasma entre vivos. ( Jamás se le puede llamar, es envidia de la buena, es envidia).
¿Porque envidias?
¿Porque hay ego?
¿Porque somos parte de un sentimiento oscuro?
Quizas, mortal, lector, escritor(a) público en general. Amigos y amigas. La envidia es alimentada por un Demonio, o quizás por las malas energías que habitan en los más profundos confines del Universo del mal. O quizás alguien con máscaras amorfas nos dice hazlo, haz el mal, sin remordimiento.
El mal existe, igual que la Muerte. Si en algún momento de tu vida sientes ese abominable sentimiento. Trata de extinguirlo, con buenas acciones, y no manchar o acumular el «Karma» que está a través de nuestra vida».
Envidia.
Autor:
Iván Aquino L.
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Esruza
Buena disertación, y ciertamente, no hay envidia de la buena,
es envidia y ya.
Mi voto, Iván.
Estela
Iván.Aquino L.
Muchas gracias por tu comentario.