Retazo de Libro 3 «No pueden atraparnos»

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Quiero, pero no puedo darle sentido a mis decisiones pasadas; es recién ahora, hace poquito, que empecé a trazar un camino conciente; sin embargo, hubo destellos de lucidez, momentos en que una fuerza superior trató de guiarme hacia un lugar mejor.

Así fue a mis 23, cuando ya comenzaba a coleccionar batallas perdidas contra múltiples demonios, que consideraba míos, pero ahora comprendo, viejo, que son de todos nosotros.

Cuando dije que dejé de Letras porque “no era para mí” mentí; así como también cuando dije que comencé Educación física porque “me gustaba”. En realidad lo necesitaba, necesitaba ese suero para mi alma, volver a conectar con mi cuerpo, recordar lo qué sentía cuando era pibe con el movimiento, volver a vivir. Sí viejo, para aquél entonces, ya estaba muriendo, ya pedía ayuda, a mi manera, pero sin poder enunciarlo correctamente. El otro dia un amante que me extrañaba, me lo hizo saber diciéndome algo así como “hoy tuve un sexo fenomenal con alguien más”; y es que nos cuesta tanto aprender a comunicar y yo en aquel entonces, por mucho que decía, nada sabía acerca de mí.

Funcionó. Sobreviví, disfruté años maravillosos rebroté y resurgí como un mono alado, volví a ser vitoreado pero también colapsé y caí y volví a arrastrarme y así seguí hasta que nos volvimos a ver, en aquella comunidad y comenzamos a tratar mi adicción.

El tiempo pasó como me avisaron que lo haría, y algunas situaciones todavía esperan que yo tome decisiones al respecto. Una de ellas es mi oficio: Viejo, quiero trabajar con la mente y las emociones, quiero comunicarlas, entenderlas, verlas venir, dejarlas pasar, abrazarlas y quiero enseñarle a otros a hacerlo; quiero ser pensamiento, más que cuerpo en acción. Eso es hoy. Pero no podré hacerlo si no pongo cada cosa en su lugar y me pregunté ¿qué lugar ocupa la docencia de la educación física hoy en mi vida? Ninguno.

Así como  ayer me salvó, no poder sortearla, hoy, me sofoca. Ayer fui cuerpo en acción hoy volví a ser corazón ofrecido al mundo para poder acariciarlo y para que otros me ofrezcan el suyo. Mi avidez volvió a ser la del adolescente que leía y se desmenuzaba a sí mismo para corresponderse con cada parte de aquello que imaginaba; Obvio todo cambia y ya no soy literatura, sino más bien, algo parecido a la psicología. ME asusta no saber donde terminaré pero me da paz saber que acá cierro algo y comienzo otra cosa. Me sonríe el corazón y me agradecen todos los que no han podido decir “NO” por tomar una decisión y no esperar que los desbordes me lleven adonde cualquier situación fortuita quiera.

Las reminiscencias de todo lo que soy me hacen vueltearla en todo. Incluso en este texto. Pero ahora lo veo, y por eso trataré de hacerlo según la nueva manera:

Comprendí que la educación física fue un momento, que la docencia de aquella no es para mí; tal vez sí un aula, mas no un patio lleno de pelotas; pude ver también que por no soltarlo me dañaba mas y mas creyendo que debía ejercer para completar algo, para no sentirme fracasado, para no volver a fallar… Pero si sigo intentando donde no puedo ser yo, ahí es donde me estoy equivocando. La posta hoy es ser genuino y puro y no actuar para el afuera sino para mí. Si hago cosas para otros, será en función de lo que a mí me llene.

Voy a ser psicólogo transpersonal, en el proceso me formaré en yoga, meditación y distintas herramientas que me vayan apareciendo según las circunstancias que transite, escribiré para no explotar, escribiré para trascender, escribiré por amor.

Siempre seré emotividad, siempre seré tu hijo, siempre seré un buscador; Siempre estaré tras esa meta en la que me veo como maestro de otros padecientes.

¿El texto se llamaba mandatos cierto? Je Je je. La idea fue fluctuando conforme lo hacía.
Quería decirte que elijo reinar en  un nuevo régimen: el del amor por mí mismo, el de la confianza en lo que siento,  El de la intuición y el del respeto por mis partes oscuras, el que suelta lo que ya no funciona, el que prioriza su propia individualidad, haciéndose cargo de todas las yuxtaposiciones que acarrean  nuestros antepasados en su formación, pero no se hace cargo de eso. Solo puedo conmigo, solo podre con otros, en la medida que pueda conmigo.
Te abrazo.

Comentarios

  1. eleachege

    16 febrero, 2021

    Excelente contenido en el texto. Un saludo y mi voto, Guille.

  2. Mabel

    16 febrero, 2021

    Muy buena historia. Un abrazo Guille y mi voto desde Andalucía

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