Me cuesta trabajo acordarme
Me sale humo por semejante esfuerzo
Pero mi sexomanía nació en el parto.
Mi madre me expulso de su seno
creyendome acogido en su vientre.
Según ella, mi salida fue orgásmica,
pero yo solamente recuerdo su pujar.
Ya prendido a la ubre, respiré, gritando:
ésto no es aire, es leche, ¡y ella me sonrió!
Mi madre me musitó: ¡alabado seas, hijo!
Y alabado fui en el regazo de la seño Berlanga
Mi maestra de primaria, una hermosa monja,
del colegio Motolina y mi primer amor erótico.
Ese que queda grabado como arquetipo plus,
Luego vendría la señora Queta, mi vecina,
quien me llevaba los domingos a su puesto
y tras la barra -sin bragas- me hacía frotarla…
mientras ella se excitaba con los clientes
yo acariciaba su perineo hirsuto e introducía
mi mano en su oquedad hasta oirla gemir;
entonces ella se agachaba y me hacía felacio.
Luego vinieron mis primas y otra vecinita
con las que practicabamos los tocamientos
siguiendo las maniobras que vieron en casa.
Ya, en la pubertad, adopté a Manuela
con la que hice las piruetas más osadas
hasta quedar exhausto con la lectura de
Gamiani de Musset en pleno priapismo.
Continuará.
CORTEX





eleachege
Mientras los años pasan, la vida es un aprendizaje. Muy buen relato, Cortex
cortex
Gracias, estimado colega eleachege.
CORTEX
Gian
Me gustó el relato.
Saludos y mi voto.
Gian.
Cortex
Mil gracias GIAN.
Favor que me haces.
CORTEX