En mi soledad, siento que morir otra vez
es olvidar que no me volví a enamorar;
marchita mi piel, así como mi voluntad
de reír aunque nada pudo ser,
no losé, yo tal vez, no quise soñar.
En primavera, una brisa y una margarita
traen a mi mente la voz de una promesa
de quien yo quería, aunque luego se fuera,
y me dijera que sólo fui una tontería;
hoy dónde estaría, me dejó su pena.
*
Y aquí en mi casa, a punto de volver a morir,
caigo en cuenta que amarré toda mi vida
a un viejo sentir, aunque nunca me amara,
aunque me besó para verme sonreír
porque eso era nada: era todo para mí.
*
No quiero llorar, no quiero verme sufrir tonto,
lamentándome porque nunca pude olvidar
un beso corto.
Hace años que no sueño escapar
encontrándome algo aunque sea poco:
un te quiero loco, un abrazo y no más.
Antes de irse, antes de su despedida,
yo le entregué a su vida mis tristes risas,
mis alegrías, dándome lo que yo más quise
una mirada que sólo fue una tontería
aunque para mi vida, eso sea
lo que yo nunca olvide.
*
Y aquí en mi casa, a punto de volver a morir,
caigo en cuenta que amarré toda mi vida
a un viejo sentir, aunque nunca me amara,
aunque me besó para verme sonreír
porque eso era nada: era todo para mí.
Y aquí en el silencio, viendo caer todos mis años,
tendré que olvidar que me negué a un sueño
de querer tanto, porque siempre tuve miedo,
porque amar para mí, era un cuento;
a quién yo amo: a nadie.
*
Y aquí en mi casa
a punto de volver a morir,
caigo en cuenta que amarré toda mi alma
a un viejo sentir,
aunque nunca me amara;
aunque me besó para verme sonreír
porque eso era nada: era todo para mí.





Esruza
Me gustan tus poemas, tal vez porque hablan de soledad, y yo teno la mía.
Mi voto estimado Wellington
Estel
Willingthon Gamboa
Hola Estela, Gracias por comentar siempre, y sí, muchos de mis escritos hablan sobre soledad, es un poco expresar con palabras lo bueno y lo malo que se siente al vivirla.
Siempre leo tus comentarios y los de todos. Te mando un saludo.