Los capacitadores del voto (2)

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«Muy pronto la lucha política se entablará entre los que poseen y los desposeídos. La nueva servidumbre contra los que hacen del poder político, un botín de linajudos». 

Tocqueville. 1848.

 

Volviendo al «enchiqueramiento» de capacitadores de casilla, el segun­do día de pedagogía comicial preguntamos ¿cuándo, cómo y cuanto nos iban a pagar? La Licda. Soledad Laris, vocal capacitadora, nos da evasivas y dice: «cuando terminen algunos de us­tedes de entregar sus papeles», se enviarán al INE central y allá elaborarán los cheques. Se les pagará por quincena. Respecto al sueldo se compone de 2,525 pesos quincenales y cuando comiencen su trabajo de campo, se les darán 90 pesos diarios para su transporte y comida». Se nos señala que ya tene­mos supervisores de grupo, con quienes debemos alinearnos a fin de empe­zar el recorrido de reconocimiento de las secciones asig­nadas, en mi caso, la 10, con 697 ciudadanos insaculados para notificar, convencer y acosar con visitas e instructivos «pa´que no se juyan».

Que a partir del 21 de abril, después de la jornada de localización y notificación, debemos estar en el Centro de Capacitación (una escuela) de las 6 a las 9 p.m. de lunes a sábado, y de 10 a 14 hrs. los domingos para impartir la capacitación a los ciudadanos insaculados. Todo lo an­terior por la promesa de 2,525 pesos quincenales. Y nadie protestó (cálculo actuarial bien determinado por la «INE Comp 2021», pues a los desempleadose e incautos «enchiquerados», nos sometieron ai vasallaje institucional.

Pero, en el tris de un receso, me metí a la oficina del C. Consejero presidente para exponerle el asunto del dinero y, con toda pasimonia, me dice: «Así es, jovenazo; la percepción es compuesta: salario base 5,050 mensuales + 90 pesos de viáticos x 15 da 1,350 y 500 del costo de un seguro de vida colectivo, dan los 6,900 que estipulamos.

Lo que pasa es que se mal informó, pero sólo es un fenómeno de «ENTROPIA INTERNA».

Le con­testo que es monstruoso, que equivale a salario mínimo por calidad máxima, en condiciones de exclusividad labo­ral y disponibilidad absoluta. Que sólo los peones encasi­llados de las neohaciendas de la 4ta servidumbre lo hacen. Y que el liberalismo de massonsitos en boga está fuera de onda… y de la ley.

Me contesta: «Así están las cosas».

–Mire, allá en el CDMX, los consejeros electorales ganan -como Magistrados de la Suprema Corte– entre 90 y 160 mil pesos mensuales, pues la percepción incluye: salario, viáticos, dietas y gas­tos de representación + auto y escoltas. Aquí, el Consejo Estatal, paga a sus consejeros cerca de 25 mil y no realizan ni 6 horas de trabajo efectivo al mes. Ya ve el lío del «doctor Tlachi» y de Pérez Romo que cobra también en la Comi­sión Estatal de Arbitraje Médico (se gasta el presupuesto pero no existe, es inoperante), mientras nosotros aquí, anda­mos por el rango de 14 a 19mil pesos y nos tenemos que ayudar con nuestras clases en el magisterio. En lo perso­nal doy 8 horas a la semana en el ITA».

Ante la contundencia de las palabras, me regresé a mi curso de capacitación a fin de persuadirme de la consistencia de mi decisión y de la congruencia de las convicciones, para continuar con el ejercicio pedagógico cívico-político. El sá­bado 26 me presenté a las 8.45 con la instructora y vocal de capacitación, para pedirle permiso de faltar al curso 3 horas, ya que durante la semana tuve que transferir mis tareas laborales, al desconocer que continuaría­mos aprendiendo la mañana del sábado. Que yo lo com­pensaría con el aprendizaje correspondiente en el manual.

Me contesta la Vocal:

–«Si así va a continuar, no hay manera de en­tendernos». Ya le advertí que el trabajo implica disponibili­dad absoluta y así, con permisos, no funciona».

Le advier­to que ella sabe que el curso y el «empleo» es temporal, que no hay contrato ni estipulaciones laborales de por me­dio. Que no me pagan para permanecer en exclusividad al INE y que tengo que ganarme la vida primero, para poder darles el tiempo y mis habilidades sin ninguna retribución inmediata.

Que, por otra parte, ella sí da concesiones de manera dis­crecional a otros elementos, lo cual es comprensible.

La respuesta es no, y me deja plantado en su oficina con un palmo de narices.

¡Vaya fiasco y desfachatez! Y yo que pensé adquirir cono­cimientos, servir a mi patria y ganar un poco de dinero honradamente. Para acabarla de amolar, le pido me devuelva mi documentación… y me dice: eso pertenece ya ai archi­vo del INE (igual mis emolumentos, reflexiono, que nunca recibí).

MORALEJA: Lo aprendido en esta singular aventura lo pondré a guisa de contrapunto a los cinco principios rec­tores que dan sustento al INE:

Legalidad: Se usa para dar sustento jurídico-constitu-cional al INE y al sistema de partidos, pero en la realidad aplica el vasallaje a los ciudadanos insaculados y a los «capacitadores» necesitados de un empleo, contravinien­do los artículos 5, 8,32,39,40,41 y especialmente el 123 constitucionales.

Independencia: Es relativa, pues las frac­ciones políticas representadas en la Cámara de Diputados, son las que proponen y votan a los consejeros electorales, a efecto de hacer prevalecer su fuerza y al sistema de par­tidos, como única opción legal para acceder a la represen­tación nacional. Los ciudadanos no cuentan, no pueden autopostularse. El presupuesto debe someterse al ejecuti­vo. Las decisiones finales e inapelables las emite el TRIFE, una extensión del Poder Judicial, designado a propuesta del ejecutivo y aprobación del Senado.

Imparcialidad: En el trato con los de abajo, se usa el sistema de las 2 pesas y las 2 medidas. Una para los que todo tienen (partidos, consejeros, funcionarios), y la otra para el «paisanaje» que solo recibimos migajas: ciudada­nos insaculados y capacitadores.

Objetividad: No se justifica una erogación global de 23 mil mi­llones de pesos, de un erario público exhausto, para pagar el despilfarro que representan las campañas políticas (con sus escenarios de lavadero televisivo y monetario), y la organización de unas elecciones «impecables» a gusto de la «globalizacion» y a costa de la miseria de un pueblo me­nesteroso bajo pandemia.

Certeza: A juzgar por la experiencia, no sabe uno a qué atenerse. La polarización en el manejo de los recursos es francamente insultante, y como dijo el C. Consejero presi­dente, en el INE-A, las cosas funcionan hacia la ENTROPIA:

«Vuelta hacia dentro de las moléculas que forman un siste­ma cerrado y que no permiten desarrollar un trabajo útil o energía dinámica progresiva».

 

CORTEX

Comentarios

  1. Luis

    3 abril, 2021

    Me gustó tu mensaje y creo que llevas razón en muchas cosas, aunque, desgraciadamente, carezco del más mínimo conocimiento sobre la política de tu país, estimado Alfonso. Ya sabes que también los matices existen en política y la hacen plural y más diversa de lo que a primera vista pueda parecer. Bueno, mi voto y un saludo!!

  2. Cortex

    3 abril, 2021

    Gracias, estimado LUIS, por tu comento.

    Yo me metí en ese berenjenal, de buena intención,

    pero las malas vibras se me pegaron

    y tuve que «dosificar» lo aprendido,

    Mucho ruido, carisimo, 1100millones de dólares

    para despilfarrar en estas elecciones del 2021

    bajo la amenaza de la Pandemia.

    Un abrazo,

    CORTEX

  3. Opzmo

    8 abril, 2021

    Estimado, Cortex, yo tampoco conozco la política de tu país, pero sí la mecánica político funcional de la argentina, de donde soy, y la brasilera, donde viví treinta y cuatro años; y junto a alguna cosillas oídas de otras latitudes, con lo que pareciera que en todos lados pasa lo mismo. Saludos!

  4. Valentino

    9 abril, 2021

    Mi querido ficticiano Molkas, siempre escribiendo como los dioses. Saludos.

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