En el centro de aquel Infinito era burbuja. No parecía a nada conocido pero le recordó a los pompas de jabón con cuales amaba jugar de niño. Ya sabía que era su destino. Al acercarse a ella desaparecerá. Y nacerá de nuevo en el Universo paralelo que buzcaba, donde no sucederá ese terrible accidente, donde se quedará con ella. Ya no tenía el miedo. Adelante.
Mariia Soldatska




Mabel
Muy buen relato. Un abrazo María y mi voto desde Andalucía
Mariia Soldatska
Muchicimas gracias , un abrazo!!!