¿Recuerdas? En aquel piso
lloraste, por primera vez,
de verdad, sin censura.
Adormilado, consumido, desnutrido,
y apenas fortalecido por un resplandor
de luz centelleante, acariciaste las hojas
de los árboles, como si acariciaras
el regazo, humilde y hermoso, de una madre
o de un amante. Allí aprendiste
a organizar cabezas de serpiente.
Se apoderó de ti la rebeldía,
con su manto de hostilidad.
A partir de entonces, su mundo fue el tuyo-.
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Esruza
Muy bueno, Luis
Mi voto y un saludo
Estela
Luis
Gracias Estela, un saludo!
Sosias
Sin tacha,como siempre.
Felicidades,Luis.
Mi voto.
Luis
Pues muchas gracias Sosias, es un comentario que me sube los colores jeje, un abrazo!!
The geezer
Me alegra mucho leer de nuevo tus intrépidos poemas, siempre con esa vuelta de tuerca original, bravo una vez más!
César
Luis
Gracias César, un saludo cordial!