- Queridos hermanos y hermanas aquí reunidos, antes que nada, quiero daros la bienvenida a vuestra casa, y en segundo lugar, quiero pediros un aplauso para el camarada Johnson, que en breves momentos comenzará con su charla que hoy lleva por titulo “El Eslabón Hallado”
La gente, ya sentada, aplaudió y el tal Johnson apareció en escena, era otro jipi, con la pinta característica de todos los jipis, melenas, barbas, ropa suelta y de algodón y con aspecto de no haberse lavado en un año. Encendió el micrófono, dio las buenas tardes, se presentó y comenzó con su diatriba:
- Amigos, el otro día, dándole vueltas al tema que tenía que exponer hoy aquí, no se me ocurría nada, así que hice un viaje para liberar la mente, y de camino inspirarme. La Vida me habló, si amigos, la Vida, fue como si todo el universo me hablase a la vez, era un susurro infinito que penetraba no sólo por mis oídos, más bien diría yo que por todos los poros de mi cuerpo, aquél susurro me llevó por un viaje sicodélico… en él, la Vida me reveló su historia y sus planes para seguir existiendo… y de eso mismo va a tratar hoy mi charla, de la sabiduría que me fue transmitida en ese viaje. La Vida surgió espontáneamente en el universo, me dijo que tuvo un creciente éxito y en su nivel más ínfimo, la vida unicelular, pronto conquistó todos los rincones del universo. La Vida era feliz existiendo pero notaba que súbitamente desaparecía. Entonces decidió desarrollar algún mecanismo con el cual entender porqué moría, porqué se extinguía. Después de diversos experimentos, la Vida instauró el sexo como método de reproducción, para así fomentar la inteligencia, la interacción entre distintos individuos. Con la instauración del sexo como método reproductivo, la Vida, sin proponérselo, se condenó así misma al canibalismo, con el sexo, la Vida se hizo más compleja y para soportar esa complejidad, no tuvo más remedio que alimentarse de vida para subsistir, dejó de ser autótrofa… vida comiendo vida para vivir. Para evitar esta tragedia, presa de un ciclo en el que devora y es devorada, a través de la selección natural, de una manera casi mágica, me contó la Vida… que como una extrañeza ajena a este universo, surgió la individualidad, la Vida se disfrazó y adoptó distintas formas, ya sea de pájaro o de gusano, olvidando quien era para sortear el abismo de devorarse así misma todos los días a la hora del almuerzo… pensando que siendo pájaro, se come a un gusano… o que siendo gusano se come…
El señor Johnson dejó de hablar, se rascó la cabeza y continuó.
- Lo que sea que comen los gusanos, que o bien está vivo o ha estado vivo. Después de millones de años de evolución… nace el Hombre. El Hombre es el cerebro de la Vida en el universo, somos su mejor creación hasta la fecha, ahora ella es consciente de que las desapariciones masivas de vida se producen debido a que ella, la Vida, habita en planetas que a su vez orbitan alrededor de un sol, y que cuando éste se apaga, el planeta queda destruido o inhabitable. También es consciente de la pesadilla originada, del vampirismo al que está sometida, es consciente del sacrificio que realiza a diario para mantener viva la maquinaria que sustenta a la “Inteligencia”. La Vida, no sólo me habló del pasado y del presente, también me aventuró el futuro, dijo con voz atronadora, que nuestra hora, la hora del Hombre Moderno, se encamina hacia su fin… dijo que ya no le somos útiles… ha dejado escrito y sellado, que el Hombre, con sus adelantos tecnológicos y su dominio de la genética, llegará un momento en el que será capaz de concebir niños fuera del útero de la madre. Cuando el Hombre llegue a eso, la sociedad distinguirá por completo los conceptos de reproducción y sexo. Los niños nacerán de incubadoras y desaparecerán del lenguaje palabras como papá o mamá, así como todas aquellas que aludan a algún parentesco familiar. El nacimiento de una generación de niños se decidirá habiendo previamente hecho un profundo estudio que determine el número de niños necesarios así como el momento idóneo para programar los nacimientos. Se producirá entonces la liberación sexual, durante una breve época, el Hombre vivirá desfogando sus pasiones más bajas, hasta que la Vida cumpla con una de sus máximas, y lo mismo que en un momento determinado perdimos la cola, cuyo vestigio es el hueso coxis… ese que duele tanto cuando te caes de culo, de igual manera nos desposeerá de la lívido, del apetito sexual… por la simple razón de que los órganos sexuales ya no ejercerán la función para la que fueron diseñados, la función reproductora. Entonces el Hombre, despojado de la apetencia sexual, entregará el relevo de su propia mano al Andrógino… programando el nacimiento de la primera generación de seres humanos que no serán ni hombre ni mujer, desapareciendo el sexo… dando paso a una nueva era en la que superado el conflicto sexual… una nueva era en la que desecho el ovillo de vampirismo y antropofagia, en la que roto el hechizo… el Andrógino colaborará unido en pos de un fin común… el objetivo de desarrollar la tecnología necesaria para difundir la Vida por el tiempo y el espacio, trascendiendo planetas y estrellas, conquistando y dominando el Universo.
El señor Johnson terminó de hablar y bajó del escenario.


