Vestía de blanco, contrastando con la noche bella,conjugando con la luna y las estrellas. Las horas pasaban lentas, entre murmullos los minutos transcurrían sin pesar, el sonido se apagaba, el miedo los invadía, y yo sólo podía dedicarme a disfrutarlo… Mi falda se volvió purpura, mi blusa oscura, todos ellos...
Archivado en Poesía

