Rupestre Borgeano El hombre mezcló los pigmentos y, usando una delgada varilla de bambú, trazó con ella figuras en las paredes de la caverna. Fue la primera...
Tres muertes Borgeano –¿Alguna vez te había pasado algo como esto? –No. Al menos no con esta intensidad. –Hoy lo comprobé y tuve que revisarlo tres veces. Me...
Edificio Borgeano Mónada urbana. Sara está acostada a setenta y cinco metros de altura, en una confortable y fresca cama de su departamento del piso 21. Un poco...
La amante solícita Borgeano La desgracia de la vejez. Lo peor del incesante fluir del tiempo es la decadencia física, el desagradable desgaste de las células y de los huesos...
Cae el cielo Borgeano El cielo se cae a pedazos Retazos sin hilván de satélites Artificiales yanquis o rusos O chinos, japoneses, europeos Mientras transmiten Discursos políticos siempre Iguales...
Teorías conspirativas Borgeano Soy un experto en crear teorías conspirativas. Me pagan por ellos, y me pagan bien. Lo hace gente que tú no tienes idea de que...
Go y té Borgeano «La mejor defensa es un buen ataque», dijo Alberto parafraseando, sin saberlo, a Sun Tzú. «No hagas a otro lo que no te gustaría que...
Caos alado Borgeano Para ese momento de la historia, la meteorología se había convertido en una ciencia exacta; cuyo margen de error se encontraba en el orden del...
El olvido Borgeano En esta tómbola De más de diez dígitos Y cuatro puntos cardinales Sorbemos la médula de los días Sentados en la...
El astronauta nocturno Borgeano Todo era una sola noche, aunque él no lo sabía. Había nacido allí, suspendido en el aire o tal vez más allá del aire, fuera...