Me encantaba olerte por las mañanas, sentir que la cama estaba deshecha porque habíamos dejado presente nuestro amor la noche anterior. Despertar desnudos y quedarnos allí, hablando con los ojos durantes mañanas enteras… mañanas que acababan cuando se volvía a poner el Sol. Vivíamos en la cama ¿recuerdas, cariño?, lo...
Archivado en No Ficción
