Las moscas poblaron en enjambres las bocas de los incrédulos, el rechazo y la ignorancia limó sus garras, dejó de luchar por supervivencia y comenzó a luchar por su sueño, cambió la sangre por lagrimas, sus colmillos por sonrisa y las mordidas por besos, el escepticismo salÃa de los arrabales...
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