Me fascinan las causalidades; son tan caprichosas e imprevistas… Sobre todo en el mundo en qué vivimos, dónde hasta tocarse parece estar prohibido y causa...
Éramos como gatos callejeros. Dueños de los tejados. Adictos a la adrenalina. Ojos de relámpago. Víctimas del éxtasis que nos producíamos. Mirándonos, callados, silenciosos porque...