¿Cuánto tiempo más me vas a ignorar?- Los sollozos retumbaban y su voz, rota, dolÃa tanto; era tal el abandono- ¡No me puedes ignorar!- ahora se habÃa tornado fuerte, sÃ, por fin era contundente… …Llevo tanto tiempo, tantas horas, horas que no son horas, ni dÃas, que no sé qué...
Archivado en Cuentos

