De vos vulnerable, habéis de mi hurtado lo poco inmune que aún restaba, sofocando en vuestros ojos mis sacrÃlegas blasfemias, amamantando vuestra húmeda boca de mis senos, lacerando con la lengua los pezones, irguiéndoles endurecidos por el tacto que vuestra mano entre mi vientre deslizareis, sedientos ellos al contacto que...
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