Trató de tocarla de nuevo. Pero otra vez esa barrera invisible volvÃa a aparecer. Le expulsaba de su espacio vital, de los alrededores de su piel. Su piel blanca y frÃa. Aproximó su pierna envuelta en el vaquero a sus esculpidas piernas escondidas, pero no surtió efecto. De nuevo la...
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