Le gustaba asomarse por la ventana cada vez que la mañana se venÃa con lluvia, jugar una y otra vez a empañar el vidrio, escribir nombres al azar, dibujar caritas desconocidas hasta perderlas entre tanto vaho. A veces miraba con nostalgia a las pocas personas que salÃan durante esos dÃas...
Archivado en Cuentos

