Ellos, los Ángeles están preparados para lanzarse al vacío, despliegan sus alas como la más bella curvatura y la concavidad de su don divino. Levantan sus túnicas con dignidad, observan el vacío y predicen silenciosos los misterios. Seres alados, a la hora del ángelus, derriban la penumbra con su energía...
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