Siempre he sido honesta. Bueno, al menos conmigo misma. Sé aprovechar muy bien el poder de persuasión que por añadidura, forma parte de mi naturaleza....
Sentada frente al espejo semidesnuda, observo mi silueta. Mis manos recorren cada curvatura, imitando sus caricias. Mi piel arde al contacto, deseando sentirle. Mis ojos...
Gracias a ti, Madre por las noches de alarde, por el tiempo inagotable, y la paciencia inacabable. Gracias por tus manos, incansables guías, secundando...