Un pinchazo de dolor hace que alejes violentamente tu dedo de la fina hoja de papel. Te has cortado. Instintivamente presionas la herida para que brote un poco. Nada sale. Es un tajo pálido y blando en tu dedo. Al llevarlo a la boca sientes ese alivio húmedo que sólo...
Archivado en Cuentos

