Se poso sobre la superficie de la luna yme dijo: -”¡Ven!”. Desde alla, el “aqui” era eternidad, era distancia, pero…me di valor y la inercia chupo mi cuerpo tisico. Entonces, ya estela y en espiral comence a huir sondeando entre el magnetismo del espacio hasta llegar a tocarla. Divino fue...
Archivado en Cuentos

