Llegaba a la estación de Camiones del Norte Ciudad; -ya venia para´ca- como siempre atiborrada de gente, me sorprendió verla tan llena, ¡claro que no es ninguna novedad! -Una ciudad tan grande nunca se da abasto pero asà la vi, muy retacada de viajeros, esa fue mi impresión. Sentado, esperaba...
Archivado en Cuentos
