Para vengar la afrenta cometida por su esposa y el otro, Arthur creyó necesario sentenciarlos a muerte. Como le faltaban las mañas y técnicas, estuvo buscando un verdugo que se acomodara a su presupuesto. Vagó por rumbos bajos y altos de la gran manzana, consultando oráculos de presagios, quirománticos y...
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