La prosa que salÃa fluidamente por sus labios era exquisita, de su boca resonaba siempre un torbellino de sabidurÃa hasta en los temas más escabrosos ya conocidos; la polÃtica, la literatura, música e incluso deportes propios de varones, por nombrar algunos. Leila era su nombre, si, lo era, la brillante...
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