A mis futuros subyugados: No me llamo André, pero pueden llamarme así. Tengo un par de defectos que una encantadora sonrisa puesta en el angelical rostro de la promiscuidad, deja como nimios e incluso conmueven a los ilusos que ven algo de peligro en el posible intercambio de impresiones que...
Archivado en Cuentos Cuentos más leídos

