Sabes, esta tarde abracé una mariposa. ¿Te acuerdas de aquellas que revoloteaban por nuestro estómago? ¿No? Claro.. es verdad, seguro que ya no recuerdas porque...
Maldito lenguaje que te cuento, tierra baldía sombra sin dignidad. Donde letras corren por mejillas aquellas sonrojadas, ellas, no querían mas llorar. En tus manos...