Hay cierto placer morboso en la anticipación de un reencuentro. Y cuando ese reencuentro se ha demorado diez años y sabe a victoria, la espera es como un impúdico adelanto, un anticipo delicioso. La venganza —esa que consiste en quitarle a otro la satisfacción de verlo a uno derrotado— siempre...
Archivado en Cuentos

