Si nos preguntamos qué países leen más, a gran escala podremos encontrar algunas estadísticas más o menos parciales. Según la UNESCO debemos poner a Japón en la cabeza de la lista con un 90% de lectores entre su población. Inmediatamente después, estarían los países nórdicos con un 75% y los británicos con un 74%. Centroeuropa cuenta con el 60% de lectores. Por debajo de estos porcentajes, venimos los de siempre: España (52%), Grecia (46%) o un triste Portugal con tan solo un 32% de lectores entre su población. Oriente Próximo, Rusia, Lejano Oriente y África están fuera de toda estadística, al menos oficial. En cuanto a Latinoamérica, se pueden consultar los niveles AQUÍ.
Además de las políticas de fomento y desarrollo de la lectura de cada país (obviamente desiguales), la disponibilidad de bibliotecas públicas y el valor que se le da a la cultura en cada país, existe un factor sobre el que me gustaría fijar la mirada y que creo que también es revelador en el porcentaje de lectura: el precio de los libros.
Si bien no se compra todo lo que se lee y no se lee todo lo que se compra, y que en las bibliotecas se puede acceder a libros sin necesidad de pagar, (además de otras prácticas comunes como prestar un libro, bookcrossing o donaciones) la compra de libros es la línea directa que lleva a la lectura.
Si miramos a uno de los gigantes editoriales, el mundo anglosajón, podremos encontrar títulos clásicos al maravilloso precio de 3,50 € (en Penguin Popular Classics). El formato, bolsillo; la calidad del papel deja bastante que desear; las portadas son más bien feúchas. Pero tener las obras de Shakespeare, Dickens, Carrol, Austen, Alcott, Defoe, Joyce y un largo etcétera por 3,50 €, merece pasar por alto todas estas inconveniencias. Quien quiera mayor calidad, la tiene (y la paga).
Con las novedades, el trato es completamente distinto en el mundo anglosajón. Tomando como ejemplo al ya viejo Harry Potter, cada libro nuevo de la saga se publicó al mismo tiempo en rústica (formato grande con tapa blanda), en tapa dura, en bolsillo, y de lujo (acompañada con un estuche e ilustraciones). Y el precio medio de las ediciones de bolsillo están cerca de los 8 € sin necesidad de esperar un año.
En el mundo editorial francófono con autores del calibre de Maupassant, Flaubert, Houellebecq, Le Clézio, Balzac, Baudelaire…, ocurre más o menos lo mismo. Un sinfín de títulos clásicos se venden a 3,50 € (Le livre de Poche Classiques, Belin Gallimard), a 5 € (Folio classiques) y títulos no tan clásicos a 2 € (Folio o Librio).
Además, tardan menos tiempo (que España) en sacar las ediciones de bolsillo, como El viejo que saltó por la ventana y se largó, ya disponible en una cómoda edición más barata, ediciones que, por otro lado, pocas veces superan los 7 €.
En España el precio medio de un libro es de 20 € para las novedades. Para que un título salga en una edición más barata (cuyo precio ronda siempre los 10 €), deben pasar entre seis meses y un año, tiempo que se alarga considerablemente si hablamos de un libro de éxito (como ocurrió con La sombra del viento, El código da Vinci o El tiempo entre costuras, cuya salida en bolsillo al mercado español apareció varios años después de su lanzamiento en formato normal). A veces, incluso se atrasa su salida, tal y como ocurre con Cincuenta sobras de Grey, cuya edición en bolsillo estaba prevista para estas navidades pero, debido a las abundantes ventas que sigue teniendo, Grijalbo Mondadori España ha decidido que es mejor esperar.
Las editoriales pequeñas y de reciente creación también se suben, por lo general, al carro de los precios altos, aunque sus escritores resulten prácticamente unos desconocidos para el común de los mortales y su espacio en las librerías sea más bien escaso, si no inexistente.
Solo en el caso de la editorial Austral ha lanzado recientemente su colección de Básicos con títulos clásicos españoles (es decir, sin derechos de autor ni traducciones que pagar) en un formato de DIN A6 (un cuarto de folio u octavilla) al estupendo precio de 2,95 € ¡Aleluya!
¿De verdad es tan difícil hacer ediciones baratas para que los lectores podamos acceder a los libros? Si los libros de un autor con renombre (o mediático, o de Premio Nobel) cuestan 19,50 €, ¿por qué la primera novela de un tipo al que nadie conoce cuesta entre 14 y 22 €? No hay más que echar un vistazo a los catálogos de editoriales nuevas para ver sus precios (Sexto Piso Editorial, Barataria, Gallo Nero, Libros del Asteriode, Global Rythm, Alpha Decay y muchas más) y darse cuenta de que algo debería cambiar.
No podemos echarle la culpa a la reciente subida del IVA, pues en libros en papel sigue siendo el 4%. El precio podría ser un gran aliciente para descubrir a un autor desconocido, dato que obvian editoriales y distribuidoras, que son quienes se llevan el mayor porcentaje de la venta (el autor solo se lleva entre el 8% y el 11%, en el mejor de los casos, y las librerías pequeñas se llevan el 30%, hasta el 40% si se trata de grandes superficies).
El pastel está más que repartido. Pero con estos precios y estas políticas de edición, me parece que por muy buenos autores que estén publicando, se van a pudrir en las estanterías. Si, además, añadimos los problemas para distribuir nuevos títulos en las librerías y el precio de los e-books (en próximos post), a la podredumbre se le suma el moho.








Nicolas
Qué interesante, la verdad que este es un tema del que nadie habla. Creo que me sigo y leo miles de blog y páginas literarias y parecería que el precio de los libros es un asunto sacrosanto que todos dan por asumido. Ok, pago 20 pavos por, en algunos casos, mierda y gano 800 €… es decir, un delirio. Muy buena la data sobre el mundo anglosajón, no lo sabía y por lo tanto ha aumentado mi indignación!!
Por suerte, como dices, tenemos las bibliotecas sino solo “leeriamos” el 20 Minutos!
Un saludos y mis felicitaciones, me tienes fanatizados con tus análisis.
Paloma Benavente
Gracias por tus amables palabras.
Desde luego, si un autor novel pudiese vender su libro a 10 €, como lectores nos sería más fácil arriesgarnos y leerlo. Y más con estos sueldos que tenemos.
¡Un saludo!
Desirée Jiménez
Una entrada muy buena con unos datos muy interesantes. La verdad es que los precios de los libros son una locura. Hace poco escribí una entrada sobre eso en mi blog también, tocando un poco el tema de los e-books (http://desireejimenez.wordpress.com/2012/12/07/cosas-molestas-sobre-los-libros/). Espero la entrada sobre los libros electrónicos pronto
Paloma Benavente
Gracias, Desirée:
Por lo que he leído en tu post, nos agradan y nos molestan las mismas cosas. Lo que me da pie a pensar que no somos las únicas afectadas por el elevado precio de los libros, sino que somos un colectivo numeroso (si es que a los lectores se nos puede denominar de esa forma).
¡Un saludo!
Papo
Muy buen aporte de tinte sociologico a un problema literario. Aca en Argentina, el precio es aún más delirante: me paso con “La distincion” de Boudieu, que lo compre en españa a un precio de lista de 24 euros y cuando llegue aca estaba a 180 pesos, unos 29 euros. Agregando que en Argentina el poder adquisitivo es mucho menor, por lo que un libro se convierte en un bien de lujo. Nadie va a quitarse el plato de la boca para leer. Mas aun: note que en España, hay muchas mas bibliotecas y son de uso quizas mucho mas frecuente, aunque para esto ultimo necesito mas informacion para afirmarlo
Nicolas
Lo afirmo yo: en Madrid hay 5 o 6 bibliotecas públicas para cada uno que hay en Buenos Aires. Pero el tema no es solo la cantidad, si la calidad del fondo de lectura. Las bibliotecas madrileñas están, en general, bien dotadas y cuentan con un sistema de préstamos aceitado, tecnificado y controlado (es decir: se cuida lo que se tiene). Por otro lado, las bibliotecas suelen ir de la mano de la demanda de horas de estudio, esto quiere decir que en momentos de exámenes (que regularmente son fechas especificas) muchas bibliotecas suelen abrir los fines de semana e incluso permanecer abiertas toda la noche. Sin contar los servicios adicionales: wi-fi gratuita, alquiler de DVD, fotocopias a costos bajísimos, etc.
Pero, por supuesto, y en relación al excelente artículo como dice Paloma, el vínculo entre lector y lectura es la compra, no tengo datos pero se debe estar conectado en un 90% por lo cual es más preocupante.
Es evidente que algo pasa en la industria editorial que se ha vuelto perversa (imagino que antes de los años 80 eso era diferente incluso en Buenos Aires) y con el tema de los e-book, que es algo que me interesa mucho, los precios rozan lo ilegal (por lo menos en España).
Saludos!
Papo
Ahora que lo pienso, algo parecido ha pasado con la musica en Argentina: durante los 70, 80 y 90, la musica “under” (en los circulos mas chicos) tenia canales de difusion, lugares donde tocar y hasta se le pagaban. Hoy en dia Argentina se convirtio en el unico lugar del mundo donde las bandas chicas y jovenes tienen que pagar para tocar, UN DELIRIO!! Resultado: muchas bandas huyen para tocar en mexico o españa, depende el estilo y lograr ser conocido es realmente imposible, solo pocas bandas nuevas lo lograron y no me extrañaria encontrar contactos especiales con medios o gobiernos… Todo esto catalizado por el desastre de cromagnon donde murieron muchos chicos por un lugar en muy malas condiciones de seguridad y cuya consecuencia fue una exacerbación de las medidas y la consiguiente suba de precios (para las bandas)
Paloma Benavente
Claro, en Latinoamérica el precio de los libros ya es casi como el de un artículo de lujo. No tenía estadísticas concretas sobre el tema, pero sí la noción de que en los países hispanohablantes el precio de los libros es sangrante.
En cuanto a las políticas de divulgación del hábito a la lectura, las bibliotecas públicas (y gratuitas) son un bien esencial. En Finlandia tienen tal cuelgue, que un 80% de la población acude a las bibliotecas los fines de semana, como si se tratase de un parque de atracciones. Pero ya sabemos que para tener semejantes resultados hay que invertir en políticas sociales, algo que no parece estar en la mente de los políticos del siglo XXI. No al menos en los que están ahora en cualquier país.
¡Un saludo y gracias por tus palabras!
DonovanRocester
Directo y sin rodeos…muy cierto todo lo expuesto. Me encantó el artículo
Saludos y abrazos desde Ecuador.