Vereda arbolada, acaríciame con tu verde. Llevo a cuesta dolores en heridas que no mueren. Viento del sur no detengas tus manos, salpícame de frescura...
Primero visitó varios colegios de aquel barrio extraño, tan distante del suyo. Luego escogió a la niña. Procedió después a seguirla sigilosamente durante varios días a la...