El azucarero

Y tengo el corazón, como el azúcar de un azucarero olvidado al sol tras una sobremesa de café, humo y licor. Y tengo el corazón, como ese azucarero de azúcar a medio desleir plantado al sol que más calienta,llamando a las hormigas a golpe de grano derramado en el mantel, en la loseta del porche, en la pata de la silla,y hasta en tu zapato amor.Y siento el corazón lleno de hormigas quizá, por no haber otra forma de tenerte. Y es que,alguna vez,las he visto trepando por la seda de tu piel, y yo me subo al carro de la suerte y te rozo, culpando a las hormigas que corren como locas por tu brazo y alguna,despistada que llega hasta el escote del vestido; de ese vestido tuyo que verdea al sol de la mañana y del atardecer,que pierde a las hormigas pequeñas aliadas de mis sueños,que no son otra cosa que tus sueños… que no son otra cosa que el roce de mis dedos por tu cuerpo como granos de azúcar, de aquel azucarero volcado en el mantel.
Los dedos de mis manos,inquietos y excitados, que una vez titilaron al tacto de tu carne como hormigas traviesas corriendo por el campo de azúcar sembrado en el mantel, de aquella sobremesa de copa y de café,van robando el azúcar de los bares,terrazas y cafés, que enredan la ciudad,guardandolo después, en el azucarero del bolsillo, para sentir los granos correr entre los dedos pensando que es el roce de tu piel.
Y tengo;hoy tengo el corazón como el azúcar de un azucarero sin tapa, y olvidado al sol de la mañana hasta el anochecer en que la luna bella ilumina los granos que han quedado esparcidos sobre el mantel de flores, la loseta del patio,la pata de la silla sin zapato…de aquella sobremesa, en que te tuve amor, subiendo por la seda de tu piel mis dedos como hormigas hasta llegar al límite de un tirante caido de tu hombro y del lóbulo carnoso de tu oreja.
Y tengo, tengo, y tengo; hoy tengo el corazón hormigueando de deseo por saber a que sabe esa piel dorada al sol como una plantación de caña dulce. Hoy tengo el corazón hormigueando por decirte que deseo más que nuca cuatro patas… dos antenas a riesgo de que acaben con mi vida otros dedos inquietos que,al igual que los mios, se mueran por tu piel.
Hoy quiero ser la punta del zapato salpicado de azúcar, la hormiga que corre por tu brazo, la que recorre tu escote despistada…la que se enreda en tu pelo…
Y hoy tengo el corazón como el azúcar de un azucarero…
Y hoy los dedos de mis manos titilan al tacto de tu carne…
Y hoy he resbalado por el borde de tu escote…
Y hoy he olvidado el azúcar de los bares, terrazas y cafés…
Y hoy mis dedos han subido por fin hasta tu hombro…
Y hoy mis dedos han rozado al fin,el lóbulo de tu oreja…
Y tengo…y tengo…y tengo…y tengo tanto amor…tanto deseo…
Y tengo…y tengo…y tengo para darte…

6 Comentarios
6 Comentarios
  1. Tiene el ritmo de una canción latina. Muchos detalles en tu poesía. Muy interesante.

  2. Gracias Pelusator. Todo un placer saber que te ha gustado.
    Un abrazo en la distancia.

    Gudea de Lagash

  3. Gudea de Lagash: he leído con muy atención, tu narración, una narración en extremo agradable… bien realizada; sabes expresar tus sentimientos de amor de una forma hermosa, de gran contenido literario, maravillosa.
    ¿Has excrito algo más? me sería muy agradable seguirte en tus bellas expresiones literarias.
    Volivar Martínez
    Sahuayo, Michoacán, México

    • Gracias por tus palabras volivar, pero el gusto es mio por haber podido entretenerte un ratito. A tú pregunta de si tengo algo más escrito te diré que bastante. Si te apetece y quieres pasasrte por mi página web aquí te dejo mi dirección:

      http://www.laisladelasorquideas.com
      Un abrazo en la distancia.

      Gudea de Lagash

  4. Gudea de Lagash: entré en tu página web, y encontré un tesoro; me encantó eso de “Ocurrencias de mi neurona”.
    Sigue publicando en Falsaria, para que se conozca mundialmente a una experta en la pluma (ahora se dice en la compu).
    Es muy grato leerte; a pesar de que vivimos tan lejos, lo que escribes te hace tan presente en el mundo entero, y hasta yo, que vivo en México, en una pequeña ciudad michoacana, Sahuayo, me deleito con lo que espresas, tan literariamente.
    Te felicito, Gudea (¿Así te llamas?). Eso no importa; lo interesante es haber conocido a una persona que habre su corazón, su mente, y emite mensajes de luz, de paz, de felicidad, en sus páginas literarias.

    • Gracias de nuevo por lo que aquí has dejado. Ya sabes que cuando quieras recalar en “La isla” alli te estarán esperando todas esas “ocurrencias de mi neurona ” y un sin fin de historias a caballo entre la realidad y la ficción,que esperan en “laisladelasorquideas” a que alguien como tú las quiera leer frente a una “taza del té de la concordia”.
      Un abrazo en la distancia.

      Gudea de Lagash

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