Ivan
Tic-tac. Tic-tac. Tic-tac.
El reloj sobre la repisa de mi celda rompe el silencio y por el momento acapara toda mi atención.
Silencios incómodos. ¿Por qué sentimos que es necesario romperlos con el fin de est […]
Tic-tac. Tic-tac. Tic-tac.
El reloj sobre la repisa de mi celda rompe el silencio y por el momento acapara toda mi atención.
Silencios incómodos. ¿Por qué sentimos que es necesario romperlos con el fin de est […]
Nunca imaginó que después de muerta su cuerpo volvería a ser como a los veinte. Senos turgentes, cabello largo, piel tersa. Y había sabido disfrutarlo. En vida había sido muy mala…
El frente del edificio rezaba […]
Los abusos sexuales se pagan caro, después.
Mi voto
Bueno, al menos le queda la mastur… Oh No!!!!
¡Muy buen cuento! Me encanto, yo nunca nombro a ese personaje.
Un abrazo Estela
Mil disculpas @ivandrudov.
Me confundí de escritor.
¡Excelente cuento!
Saludos
Vaya condena eterna, al principio pensé que era el infierno perfecto…
Es genial,. Te basaste en el mito de Tántalo, ¿cierto? Quedo maravilloso esa parte.