Gabriel Belial
Mientras el humo hacía arder sus ojos, el viento traía una visión del pasado que ciertamente no tenía ganas de revivir.
Una sucia terraza servía de refugio provisorio para un alma que se sentía cada vez más s […]
Mientras el humo hacía arder sus ojos, el viento traía una visión del pasado que ciertamente no tenía ganas de revivir.
Una sucia terraza servía de refugio provisorio para un alma que se sentía cada vez más s […]
He vuelto, después de tanto tiempo, a soltar mi trágica imaginación sobre el papel…
¡Excelente historia! Un abrazo Gabriel y mi voto desde Andalucía
Poético. Literario. Incierto. La incertidumbre de lo que se deja sin decir.
Me gusta.
Un relato precioso y triste a la vez. Lleno de sentimiento y emoción. Un saludo.