“Lexi” era una pelirroja muy pálida y delgada, amante del cine y los mangas japoneses, en realidad le fascinaba toda la cultura asiática, podía comer sushi todos los días sin que eso fuera un problema para ella, también le gustaba el café frío con crema batida y chocolate, nunca se amarraba el cabello, era realmente rojo, lacio y le caía hasta donde comienzan a formarse las nalgas. Siempre usaba sus Converse Chuck Taylor All Star negros de botín con la punta de plástico y las agujetas blancas, los clásicos.
Las camisas estilo grunge también eran lo suyo, a pesar de que era huesuda, era un bombón realmente muy atractivo, apenas si se le notaba el trasero cuando usaba jeans, se llamaba Leslie pero me recordaba a “Lexi Belle” por su gran parecido con la actriz porno originaria de Louisiana, creo que hasta tenían la misma edad. Pienso con algo de nostalgia en sus pies muy hermosos y divertidos, me encantaba jugar con ellos y platicar con sus pequeños dedos como si fueran personas.
Era algo callada pero conmigo hablaba mucho, le encantaban los mantecados napolitanos que venden en el barrio de los hippies, ese de los coyotes que está al sur de la ciudad. Después de su cabello sus pies eran la mejor parte de ella, cuando estábamos solos me pasaba horas platicando con sus dedos gordos como si fueran dos viejos amigos. No es que yo sea uno de esos pervertidos que se fijan en los pies de todas las chicas, pero deberían haber visto los de ella, eran realmente muy bonitos.
Me gustaba la seguridad que tenía para andar descalza, conozco muchas mujeres que pueden ser hermosas pero con un grave prejuicio hacia sus pies, en cambio los de aquella chica inspiraban alegría.
Pero esa pelirroja no existe más, después de un año de compartir helados y charlar como locos, decidió desaparecer de mi vida, ahora no me quiero acordar de su nombre y a veces me da asco pensar que otra boca que no es mía recorre sus pálidos empeines mientras ella se cepilla el cabello, desnuda, en la cama.





Mabel
Un bonito micro, me gusta, un abrazo y mi voto desde Andalucía
Gusadro
Wow, sensacional historia. No se porque pero me gusto demasiado. La descripcion sobria pero eficaz de ella, es como si no te dieras cuenta que poco a poco la vas dibujando muy bien (Lexi Belle… Al saber de ella me siento muy sucio jaja). El detalle de los pies es muy original y el final: “que otra boca que no es mía recorre sus pálidos empeines mientras ella se cepilla el cabello, desnuda, en la cama.” Wow. Un saludo y mi voto.
Patxi-Hinojosa
Un relato muy original, amigo Mario, lleno de matices poco convencionales y narrado con mucha fluidez. Te felicito por ello. Mi voto y un fuerte abrazo.