No era para mí
Estaba por saludar a la nueva vecina, que una semana antes se había mudado frente a mi casa. Para no dar muchas explicaciones, diré que era una joven muy bella, de esas que no se ven todos los días. Era toda una Miss, muy agradable ella. Yo, que no aguantaba más saludarla y hacerla mí amiga y por qué no, mi novia, la estuve cazando para cruzarme con ella cuando saliera rumbo al Spa. Y pasó lo que tenía que pasar. Ayer, a eso de las 4 de la tarde, salió, muy risueña y saludable con sus gomas Adidas, su licra rosa, su franelita mojada, su cabello recogido, sus labios de manzana, sus lentes azules de espejo… Y yo, que soy un tigre, me lancé de tercera para home, la saludé y me contestó, y no sé ni cómo, cuando me vi fue conversando con ella como si fuésemos amigos. Lo que si me pareció extraño fue que, de pronto, la muchacha empezó a sentirse incómoda mirando el celular, para comprobar no sé qué cosa. Y así fue, entonces oímos un ruido de una alta cilindrada, que se detuvo frente a nosotros y a un tipo alto, grande, fuerte, elaborado en un gimnasio, con una franelita de esas que permiten ver aquel bosque de tatuajes, con aquella sonrisa Colgate. Era un modelo de esos que llaman “colirio para tus ojos”, un vikingo urbano. Entonces, la chica le saltó al pecho, lo besó apasionadamente. El tipazo la levantó como a una niña, la montó en aquella Harley davidson, retumbó el motor y fue entonces cuando la chica me dijo: Conoce a Frank, mi novio. El hombre medio inclinó la cabeza, mirándome con lástima, casi con desprecio, como a un insignificante renacuajo y arrancó. Lo último que vi fue el rojo brillante de sus labios diciéndome ¡Chao!
Entonces, sin mirar para los lados y haciéndome el huevón, con las manos en los bolsillos, me di media vuelta y lentamente regresé a casa, saqué unas papas fritas de la despensa, una lata de Pepsi de la nevera y me puse a ver los resultados de las preliminares de fútbol Rusia 2.018.





JR
Asi pasa…asi pasa…
Edilberto Cauich
Buen relato, tienes mi voto!
Lilo
Bien descrito y con sentido del humor.
Veo perfectamente la escena.