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#Terror
—Mamá, tengo hambre —Anunció la pequeña de oscura piel. —Le diré a tu padre que traiga la cena —Respondió la mujer. Un hombre moreno, vestido solamente con un taparrabo, descansaba recostado en una hamaca. Su esposa se le acercó despertándolo con suavidad. —La niña tiene hambre —le hizo saber—. Ve por algo para la cena. —¿Y el reverendo Braun? —Preguntó su marido. —Nos lo terminamos anoche. Mejor tráeme un turista. Los misioneros no tienen tanta carne como ellos....
Agatha y Mike eran 2 hermanos, la primera tenÃa 17 años y el segundo 7. Hace unos cuantos años sus padres murieron y los dejaron al cuidado de sus tÃos, quienes los obligaban a ejercer arduas tareas y deberes constantemente. Agatha estaba harta de tal situación mientras su hermano Mike, no le conferÃa mayor importancia al asunto. Un dÃa Agatha tomó a su hermano y huyó lejos del pueblo, encontrando cerca de las lejanÃas una casa abandonada. -No podemos seguir en ése pueblo, la gente no deja de hablar mal de nuestros padres y de nosotros y nuestros tÃos son lo...
Hace unos meses tuve una pesadilla con respecto a ese color. Mi color favorito, ese de mi fruta predilecta. En mitad de la moche me levantaba y ante mis ojos se abrÃa un manto de aire espeso, teñido de ese maravilloso color, el aire aumentado en masa y por tanto en densidad, me costaba respirarlo. Levantaba mi mano y al ponerla frente al rostro descubrÃa que se iba tornando de ese color que tanto me gustaba, pero que ahora me resultaba repugnante; era mi verdugo. En esa pesadilla mi imagen era distante a quien soy en realidad, el nerviosismo me...
El vino blanco dulce, mientras más frÃo mejor. Sacó la botella de entre los pliegues de su gabardina y me la pasó. La sostuve un segundo y me quemó los dedos. Cuando la solté, la botella cayó al suelo, y mi sueño se rompió en mil pedazos. Esa noche, decidà no seguir mi ritual nocturno de una copa antes de dormir. El vino blanco dulce, mientras más frÃo mejor. Una vez más me pasó la botella. Esta vez estaba preparado para su contacto tan frÃo que dolÃa en los huesos: no la dejé caer. La deposité...
No logro concentrarme, este ensordecedor silencio está matando mi alma, necesito ruido, necesito escuchar el ruido de mi moto, los gritos de mi vecina; ahora valoro el ruido de las goticas de agua, al caer en el techo de zinc. Ahora he notado que ni siquiera veo nada. Comienzo a sudar, y me siento aprisionado, pero no veo nada. ¿Qué me pasa?, no escucho, no veo nada; grito, pero el sonido parece encerrado, ¡tengo mucho miedo!, espero que no sea una de mis pesadillas diarias. Veo que es peor que eso, ya que de mis pesadillas puedo despertar, en cambio,...
Noche cerrada, un frÃo qué calaba los huesos y un viento helado qué, harÃa desistir de salir a la calle a un mismÃsimo sargento de la Legión, completamente borracho y con sesenta gramos de “coca†en el cuerpo. Sin embargo, Marta salió… con un abriguito ligero, debajo llevaba solo una faldita corta, protegidas sus piernas por unas preciosas medias de color negro, muy sexi, eso sà es verdad y para proteger su lindo cuello, una delgada bufanda de color marrón ―a juego con el abriguito ― Un bolsito, tipo “concha†de color oro y unos zapatos a juego y de...
Ahà estaba Iván. Un anciano de unos ochenta años abandonado en la sala de un frÃo y lúgubre hospital. Enfermo de algo que aún los doctores no podÃan diagnosticar. HabÃa estado el dÃa anterior trabajando, como siempre haciendo artesanÃa barata en su casa. No ganaba mucho con lo que vendÃa pero servia para sobrevivir. Vivir solo no era una vida de muchos lujos y menos a esa edad. Era mediodÃa, estaba sentado en su sillón, hundido y desteñido con los años, hilando cestos de mimbre a un lado de una ventana sucia. Cuando observo algo a lo lejos que le...
Doctor, ya casi ni duermo, no como, ni tengo paz, me he olvidado hasta de mÃ, y ya no se dónde esta mi perro, ni me acuerdo si una vez tuve un perro. Doctor, creo que me perdÃ. Fue una mañana de un sábado revisando el internet, y entré en esa página de la cual no querÃa salir, aplicaciones y supuestos “amigos” eso es lo que me alimentaba, horas y horas en esa página azul, era lo que me enredaba. Doctor, ayúdeme, intenté correr y un monstruo se metió en mis sueños y no quiere salir. Qué fue lo que...
Estaba sentado junto a papá cuando el payaso resbaló de la cuerda floja y cayó súbitamente contra el suelo, cerca del estanque. El crujir de los huesos, el grito desgarrador que lanzó, más el charco escarlata que brotó del piso alrededor de su cabeza notablemente ladeada, me hizo estremecer. El espasmo de millares de personas fue rasgado por el sonido de una sirena. Niños y padres observamos cómo los paramédicos retiraban el quebrantado cuerpo de Vúglar, el payaso, del centro de la arena. Lo que alguna vez inspiró alegrÃa y calidez, ahora se veÃa opacado por los vidrios polarizados de...
No era un fantasma quien surgió entre la niebla, sino el mismÃsimo Jack el Destripador pero, claro, la muchacha no podÃa saberlo. Ella pensaba que tan sólo era otro posible cliente más. No fue hasta que lo tuvo sobre ella y pudo verle esos ojos desquiciados, cuando se dio cuenta de que su vida corrÃa peligro. La enorme y afilada hoja del cuchillo de carnicero apenas brillaba entre la densa niebla. Más de un siglo después de sus famosos crÃmenes de Whitechapel, Jack el Destripador volvÃa a acechar por los callejones más oscuros de Londres. Empuñó con fuerza su arma...


