El Secreto de Las Margaritas
26 de Febrero, 2012 6
14
     
Imprimir
Agrandar Tipografía

Prefacio (El sueño)

El vacío que había debajo de mis pies era ominoso. Yo caía, y caía, y caía…, y seguía cayendo, no llegaba nunca al final de aquel abismo inmenso lleno de negrura y soledad. A veces me encontraba tan angustiada que deseaba estrellarme contra el suelo para terminar con la pesadilla y despertar de una vez.

Solía despertarme envuelta en sudor, no sólo por la angustiosa pesadilla sino, sobre todo, por el esfuerzo que hacía por salir de ella. Sabía perfectamente que era una locura de ensueño, que me atrapaba todas las noches en sus redes de fantasía abominable para no dejarme dormir tranquila. Me veía a mí misma sufriendo y me afanaba brutalmente por escapar de sus garras.

Sólo había vacío en mi pesadilla, igual que el vacío que existía en mi vida y que no sabía con qué llenar. Notaba el aire en mi rostro y en mi pelo al caer por aquel pozo oscuro y frío y esa sensación tan horrible de que no tienes nada debajo de los pies.

Algunas veces _muy pocas, por cierto_ oía una voz masculina que repetía mi nombre dulcemente: “¡Nuria! ¡Nuria! Estoy aquí, no te preocupes”. En ese momento alguien me asía de la mano y me sujetaba por la cintura, impidiendo así que continuara cayendo libremente. Podía sentir su calor corporal, su aliento en mi pelo, su olor, un olor especial que me inundaba de paz, pero no podía ver su cara. No lograba ver a nadie, era como si tuviera los ojos vendados o quizá estuviera muy oscuro. No lo sé, pero no me importaba, sabía que era bueno para mí, me hacía sentir bien. En ese momento me hubiera dejado llevar al infierno si esa voz marcada por las notas graves me lo hubiera pedido.

De su mano despertaba con sosiego, con paz. Por un momento se me olvidaban todos los problemas. Cuando la pesadilla se tornaba en sueño sentía paz, una paz que me inundaba el corazón, que me hacía sentir dichosa en ese momento, llenando un poco ese vacío que existía en mi interior. Era como si no estuviera sola en el sueño o, al menos, cayendo por el abismo infinito por el que caía todas las noches. Como si alguien estuviera conmigo cuidándome, haciendo que el vacío que sentía en mi interior desapareciese, se esfumara como por arte de magia. Mi corazón se calmaba, dejaba de latir ansioso para hacerlo de forma acompasada, suave, sin retumbar en mi cabeza.

El filósofo griego Galeno defendía que todo lo que sucede en la cabeza y en el corazón se manifiesta en nuestra voz, ya que es el espejo del alma. Ese sonido musical hecho palabra que escuchaba en mi ensueño me evocaba a alguien con el alma buena, respetuoso, dichoso y en paz con el mundo. Algo así no se puede olvidar fácilmente y yo no estaba dispuesta a renunciar a ello impunemente, por lo que cada noche que sufría esas angustiosas pesadillas intentaba con todas mis fuerzas que ese ser tan maravilloso apareciese de una vez para liberarme de las fauces de mi quimera.

Pero la mayoría de las veces no oía esa dulce voz que repetía mi nombre, sobre todo al principio de las pesadillas, por lo que, al despertarme, la sensación en mi interior era realmente angustiante. El pecho llegaba a dolerme físicamente de la ansiedad sufrida. Siempre me levantaba con la misma inquietud, con la misma angustia en mi interior.

La pesadilla se mostraba vívida por la mañana como si estuviera aún inmersa en ella. Luego, cuando abría los ojos, ese sentimiento se tornaba en pena y soledad. Una pena que me rasgaba el pecho y me producía una quemazón intensa, como si mi interior estuviera ardiendo. Una soledad espantosa que inundaba todo mi ser y hacía sentirme desgraciada.

Pero, igual que la desgracia y la pena vienen solas y se instalan en el corazón por un tiempo que parece indefinido, así llega también la paz y la armonía relegando a un segundo plano prácticamente invisible los angustiosos sentimientos que inundan el corazón. Nada es eterno.

6 Comentarios
  1. Me inquietan esas margaritas misteriosas. Te lo cambio por mi novela. “La Sonrisa de la Magdalena”
    La puedes encontrar en: http://lasonrisadelamagdalena.megustaescribir.com/ y http://lasonrisadelamagdalena.blog.com.es/

    Un Abrazo y gracias por tu compañía.

  2. Gracias a mis seguidores y a mis lectores. Espero que os emocione lo que escribo.

  3. Desde una humilde junta-letras, te digo que me ha encantado este pequeño fragmento. Tengo ganas de leer tu novela!!. Abrazos!!

    • Gracias, te agradezco el positivo comentario porque después de los problemas que tenemos con Amazon, viene muy bien. Los de Amazon tienen errores con las categorías y hay muchos libros que están invisibles, uno de ellos es el mío. Te dejo el enlace por si quieres descargártelo y me ayudas a que suba un poco de puesto. Un beso.
      http://goo.gl/DlF6X

  4. Aquí tenéis completo el Prefacio de “El secreto de Las Margaritas”, una novela que ha estado entre los más vendidos de Amazon, llegándose a situar en el nº 8 del Top 100 y el nº 4 en su categoría.

Deja un comentario