Hay realidades muy concretas, fantasías rotundas y…otras.
Que una noche cualquiera, esté yo en Nueva York, tomando un brandy con una top model de 25 años, semidesnuda, aguardando nos avisen que está lista nuestra cena, disfrutar de una velada soñada para terminar la noche en una suite con vista a la ciudad haciendo el amor con la modelo hasta el amanecer…Y ella misma me proponga mudarme a su piso en Manhattan con “una amiga”…, muy íntima y con todos los gastos corriendo por cuenta de ella…
Es una fantasía, evidentemente. Enorme. Llegando a un nivel importante de idiotez crónica.
Que una noche, cualquiera, esté yo en mi departamento de 40 mts2, tomando un jugo de brócoli, con mi esposa de hace 30 años, ella con un pijama de oso rojo, amarillo y verde, que le envuelve los pies y le llega al cuello, con un muy fino gorro de lana con pompón azul, aguardando que llegue la pizza que encargamos, “disfrutando” de una noche complicada porque empezamos a discutir por boludeces, como siempre lo hacemos, para terminar la noche roncando en la cama ambos, con la TV encendida y pegándonos patadas hasta el amanecer para despertarnos abrazados…
Es una realidad, evidentemente.
Que en una tarde cualquiera, hace muchos años, halla estado tomando un café con Borges, Sábato y Cortázar, en algún Bar de Buenos Aires, y el tema principal halla sido lo genial de mi último libro, y hoy día me encuentre en el mismo bar con Steven Spielberg ultimando detalles para llevar al cine ese genial libro que cuenta con un presupuesto de 200.000.000 millones de dólares mientras Al Pacino y Robert De Niro se pelean por el protagónico y Meryl Streep y Susan Sarandon se pelean también por lo mismo…
No es una fantasía, es una utopía, una estupidez de solo imaginarlo.
Que una tarde cualquiera esté tomando un café con una prostituta del centro y el tema principal es cuanto le voy a pagar…y darme cuenta que me alcanza para mirarle las tetas nada más, y de lejos, porque tocarlas es otro precio y no me alcanza…
Es una realidad inobjetable.
Que una mañana cualquiera, salga del garaje de mi casa con mi camioneta 4 x 4, tome la ruta para llegar a mi trabajo, escuchando un CD de jazz, previa parada en cualquier confitería por demás lujosa, para tomar mi desayuno que consiste en café colombiano, jugo de naranjas del Norte de Argentina, exprimido con los senos de una joven sueca de 23 años, tostadas de Alaska, jamones de España, quesos de Holanda, huevos franceses, nueces y almendras turcas, continuar viaje, llegar a mi oficina donde me espera mi secretaria, ex modelo, 95-60-90, ojos azules y cabello negro, 1.80 mts. para informarme sobre mi agenda, demás temas laborales y no tanto…
Es tirando a tarado ya.
Que una mañana cualquiera, encienda mi auto, un 504 modelo 1990 que pernocta en la calle, tomé la ruta para llegar a mi trabajo y me encuentre con una demora de mas de una hora por la cantidad de autos transitando y porque un boludo se durmió con su camión y se llevó puestos 7 autos que estaban por delante, es rutina. Choque múltiple, demora inevitable.
Mientras espero y avanzo 2 metros por minuto, enciendo la radio que no engancha bien porque me robaron la antena y le puse un alambre en su lugar, para escuchar en las 3 únicas emisoras que toma, el quilombo en el tránsito por culpa de un camionero que se llevó puestos 7 autos.
Avanzo luego de una hora un poco más rápido, no paro en ningún lado para no perder tiempo y me como un paquete de 4 galletitas. Llego a la oficina con el auto echando humo porque recalentó, entro, todos dormidos, como zombies chocando entre ellos, me siento en mi cubículo de 2 x 2 mts. para que a los 3 segundos me llame la secretaria del Jefe, gorda hija de puta como pocas y me dice de muy mala manera “Movete que te espera el Jefe para suspenderte por la llegada tarde”.
Entro en la oficina del Jefe, un flaco bajito, labios finitos, bigotito, inútil como pocos, vago como el que más, falso como la moneda y mala persona, para suspenderme 2 días por reiteradas llegadas tarde. Tal cual me lo adelantó la gorda…
Es una realidad, aunque no lo parezca.
Ahora bien.
¿Fantasía o realidad?
La vida. Si, la vida.
Tal como la conocemos aparenta ser real. ¿Pero es así?
¿O somos el sueño de alguien?
¿O esta vida es un sueño que soñamos desde otro lugar?
Cuándo dormimos, cuando soñamos…estamos “viviendo” un suceso en el sueño y tenemos la sensación de que es real. Nos pasa a todos.
Entonces:
¿Somos reales o tan solo la fantasía, el sueño de alguien más o el nuestro propio?
Buenas noches.



Hola Richard, creo que los sueños son los que nos mantienen vivos o con esperanzas, porque la vida nos golpea duro, sigamos soñando.
Hola Moli.
Toda la razón..
Y muchas gracias por tu constancia.
Tiene un enrome valor para mi.
Un abrazo
Mi voto
Muchas gracias Nuria.
Un beso.
Que la vida es sueno ya lo dijo Calderon de la Barca, y que sonar no cuesta nada es un principio economico universall. Asi que a sonar y a erscribir, que de suenos tambien esta hecha la literatura. Un abrazo Moli y mi voto.
Muchas gracias Vimon.
Tu aporte y tus comentarios sobre mis escritos son muy valorados por mi persona.
Un abrazo.
Richard: a lo mejor no somos reales… a lo mejor sólo soñamos. En fin, amigo, que te felicito por tu narrativa, mucho muy especial por su calidad descriptiva, por sus atinados conceptos… por la belleza expresiva.
En fin, amio, que tienes mi voto.
Ah, y un caluroso saludo desde estas tierras michoacanas, en la república mexicana, tan vapuleada.
Volivar
Estimado amigo.
No creo podamos solucionar este dilema, pero es lindo hablarlo, contarlo, discutirlo.
Decirte muchas gracias ya es poco.
Y muchas gracias tambien por el calido saludo de esas tierras michoacanas. Es un honor.
Y aunque vapuleadas, deben confiar en la capacidad de cada uno para revertir y transformar la situación en un todo positivo. Solo hay que proponérselo.
Un gran abrazo.