Cuando la vio, supo que ella, era la que siempre había soñado, lo deslumbró con su belleza, tras su aparente fragilidad, se advertía su firmeza, se regodeó admirándola, era perfecta, ni un gramo de más.
Esbelta cual bailarina, supo al instante que era italiana, deseo abalanzarse sobre ella, sus manos ansiaban acariciarla, la blancura de su piel lo encandilaba, ¿Cómo podía existir algo así?
El hombre que la poseía no le permitiría tocarla, era muy cara a sus sentimientos, a la par que su orgullo, cuantos lo envidiaban.
Dio un par de vueltas alrededor, sin quitarle los ojos de encima, incluso comentó su belleza con otro observador.
La rodeaban muchas otras pero ella se destacaba, era el blanco de las miradas. Desde los altavoces anunciaron la partida, y hacia allá fue, se estaba por largar la carrera, el se quedó con su vieja bicicleta, admirando aquella que por su costo le era inaccesible, y así transcurrió la tarde.




Más vale quedarnos con la vieja y querida bicicleta, la que podemos pagar, y la que arreglamos con un trozo de alambre, antes de andar ambicionando alguna ajena e inaccesible, ¿no es cierto? Dije bicicletas, no mujeres ni nada de eso… Un voto para mi amigo.
Hugo, lo de las mujeres, ¿es una cuestión de edad?
Un abrazo amigo, siempre estas ahí.
Amigo Moli, que don tienes para engañar sabiamente al lector y descubrir al final que se trata de otra cosa. Siempre me sorprendes gratamente. Mi voto y un abrazo!
Gracias Rafael, me halaga saber que lo estoy logrando.
Un abrazo.
Buen relato, Moli, con un final trucado. Saludos y mi voto.
Gracias Vimon, me gustan esos finales, lo aprendí de Cortazar.
Un abrazo amigo.
Excelente molí, de eso se trata, de un final crujiente hecho de sencillas palabras…. Genial parce
Gracias Jose, me gustó eso de final crujiente.
Un abrazo.
Querido amigo, Moli, maravilloso; tienes la grandiosa habilidad de llevarnos de la mano hacia una situación que de pronto, tiene un final totalmente diferente a lo que habíamos imaginado.
Un beso y mi voto.
Gracias cenicienta, eso me gusta, tratar de engañar al lector y luego sorprenderlo.
Te dejo un fuerte abrazo.
Me encanta cuando hay un final inesperado, eso le da méritos al escritor, estuviste genial, el relato fue sencillo y muy ameno.
Tienes mi muy merecido voto.
Saludos.
Siempre trato de escribir con palabras sencillas y cotidianas, cuando comencé buscaba términos altisonantes, pero note que no me agradaban, así que volví al lenguaje natural.
Un abrazo amiga.
El Moli: eres muy bueno en esto de escribir amenamente. Te felicito, amigo.
Mi voto
Volivar
Gracias Volivar, cuando escribo trato de disfrutar yo, si logro eso creo que mi relato no es tan malo.
Un abrazo amigo.
Mi buen amigo.
Siempre ocurrente, inteligente, con ese humor sutil que me saca una sonrisa.
Es genial.
Como siempre.
Un gran abrazo y un gran voto.
Gracias Richard, estoy practicando para ver si un día puedo escribir como tu.
Te dejo un fuerte abrazo.
Dos Portadas? Adelante!