—Tu mirada es tan hermosa y llena de luz mi vida, en ella puedo navegar por mares de amor, viajo a bellos mundos, puedo ver un mundo tan hermoso lleno de luz, tu mirada, es el foco que ilumina mi vida, te amo, Luis Manuel. Tu cuerpo es tan cálido y tus fuertes brazos me arropan cuando tengo frío.
Lo abracé por la cintura y sentí su corazón latir, fue momento tan hermoso y romántico. Se escuchaba una música al fondo de Camilo Sesto, “El amor de mi vida”.
La brisa entraba por la ventana y se sentía un agradable aroma a rosas, nos quedamos como cinco minutos abrazados, él pasaba su mano por toda mi espalda y sentía como acariciaba, con la otra mano, mi larga cabellera negra. Quedamos en stop, todo a nuestro alrededor parecía moverse en círculos.
—Ay, amor, mi Rosa María, gracias por tan hermosas palabras —me respondió— ¿Pero qué decir de tu sonrisa?, es lo más hermoso del mundo, puedo notar en ella como me llenas de energía cada mañana, tu bellos labios son mi alimento, admito que soy adicto a ellos. Bésame amor —completó—. Tu cuerpo de guitarra que me encanta tocar, jamás dejaré de tocarlo.
Me agarró sutilmente un seno y sonrió, sentí que salía una hermosa luz, selló todo con un beso, me dijo —Amor, me voy al trabajo, hoy no llegaré temprano—. Bajó la mirada, vi como una gota de sudor le recorrió por todo su rostro color canela. La gota bajó lentamente y cuando cayó al suelo sentí que tembló levemente el piso, quizá no fue el piso que hizo temblar aquella gota, sino que mi corazón lo sintió así.
Le pregunté —¿Amor, eres fiel?
Él me respondió de manera triste —No amor, te he engañado con otras, pero acuérdate que la carne es débil, y… —sentí que sus labios temblaban como gelatina y me soltó, se dio la vuelta a la ventana y apoyó los nudillos contra la pared, luego se volteó como para decirme algo, pero no dijo nada
Lo miré, mi rostro cambió en segundos, ya no me parecía aquel ángel hermoso de bellos ojos grises, que iluminaban mi vida, noté que la belleza de su mirada se transformo, en segundos, en algo asqueroso para mí, noté cómo sus ojos parecían un televisor y veía a través de ellos los momentos que estaba con la otra lo feliz que eran, como la besaba y la amaba. Fui a pegarle, quería matarlo.
Me respondió —Ay, amor, pero si ella es mi vida, y te amo es a ti, ella…
—¡COOOOORTE! —gritó el Director de la novela, otra vez, lanzó el libreto contra el suelo provocando un estruendo en todo el set de grabación, todos se asustaron, mi compañero de actuación se había vuelto a equivocar.




Jajajaja, yo que pensé que el tipo era una caradura
Ay Dios, que locura
Muy divertido, por un momento me engañó
Muy buen final. Felicitaciones.
Muy bueno, lo recomiendo
Gran final. Felicitaciones.
El set fue un giro inesperado.
Buena broma. Solamente en el marco de una telenovela podría caber un texto tan aburrido, clichesudo y jarto de las telenovelas. Lograste recrear el ambiente de una telenovela: si no es porque en el final me doy cuenta que es una telenovela, me habrías decepcionado por completo. Pero es bueno, porque se trata de una telenovela llevada a cuento. Saludos.
Jejeje, gracias por los lindos comentarios, son críticos y constructivos… Era la idea engañar al lector con lo del amor de novela, solamente en las novelas se da ese texto tan bobo… Saludos
jajajajajajajajaa Original y con un final magnífico.
Merece y mucho la pena, solo por el vuelco final.
Muy divertido.