Amor eterno
26 de Agosto, 2012 22
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La mujer, de tez pálida y con una media melena suelta, avanzaba por la estrecha calle. A cada paso, sus tacones resonaban en la noche. En su caminar decidido y sinuoso, dejaba entrever una de sus torneadas piernas, que asomaba por la apertura lateral de una falda negra brocada, su favorita. Multitud de pensamientos la azoraban e inquietaban conforme se adentraba en el callejón.

Estaba acostumbrada a imponer su voluntad sobre cada uno de sus amantes con cruel facilidad. Marcaba el limite y los tiempos en todas sus relaciones sin posibilidad de replica. Las terminaba con la misma velocidad que las había empezado y dejaba tras de si una sensación de enorme e irrecuperable vacío en sus partenaires, que no volvían a recuperarse de su desolación. El juego de la conquista no tenía ningún secreto para ella y hasta esa noche, solo conocía la victoria. Esta sensación de dependencia, de pasión, de ilusión y temor entremezclados, no dejaban de sorprenderla. El recuerdo, aun fresco de los anteriores encuentros, le parecía un sueño y la llenaba de nuevas sensaciones que la superaban. El sabor de sus besos, todavía presente en su boca y el olor de él impregnando su piel, la tenían totalmente trastornada. La debilidad recorría su cuerpo y su corazón se agitaba como nunca antes había sentido. El éxtasis de cada una de las citas anteriores, aseguraba que esta sería inolvidable.

Él, bajaba los estrechos peldaños de la escalinata hasta la entrada del callejón con inquietante lentitud. Su físico era imponente. De edad indeterminada, maduro sin duda, pero con una forma física perfecta y un gesto altivo que generaba rechazo y admiración a partes iguales, era capaz de encandilar o atemorizar tan solo con su mirada, que parecía atesorar la experiencia de siglos enteros. Hasta ahora, cada mujer con la que se había estado, nunca había conmovido un ápice de su ser. Acostumbrado a obtener de ellas todo lo que quería en sus fugaces encuentros, siempre evitaba volver a verlas. Esta nueva necesidad de ella, le tenia sobrecogido y fascinado a un tiempo. Se debatía entre marcharse de allí volando, para seguir con su solitaria y noctambula vida de conquistador insaciable o volver a verla para dar lo más íntimo de sí, entregándose sin reservas, para compartir todo con ella.

Al encontrarse frente a frente al pie de la escalinata, su expresión cambió. Él la miró, al principio desafiante después con pasión. Podía sentir como el corazón de la mujer se aceleraba hasta lo imposible. Ella, entregada, deseosa de ser nuevamente poseída, esperó impaciente a que se acercara. El abrazo fue tan intenso, que sus piernas flaquearon por un momento, haciendo tambalearse uno de sus tacones.

Su cuello, descubierto, aun mostraba los signos de sus encuentros anteriores. Ella se lo ofreció deseosa. No lo dudó, era la elegida. Este fue su tercer mordisco, nunca antes lo había hecho. Desde ese instante vagaron inseparables, como la mortífera y más perfecta pareja de amantes de la noche.

22 Comentarios
  1. A eso se le llama “haber nacido el uno para el otro” y es que los vampiros es lo que tienen.

    Un saludo.

    • Una pareja que va a compartir tanto tienen que haber nacido el uno para el otro. Gracias por tu comentario Cardamomo.

  2. Hola Pedro.
    Un relato muy intenso, sensual y misterioso dentro de un clima muy bien logrado.
    Excelente.
    Abrazo y voto.

  3. Gracias Richard, me alegra que te haya gustado. Creo que es un personaje que tiene mucho trasfondo. Otro abrazo para ti.

  4. sin dos los personajes y dos las historias magnifico Pedro eso da para mas espero algunos capítulos mi voto y agradecimiento por tan magnifico cuento.

  5. Muy buen relato, Pedro. Felicitaciones y mi voto.

  6. La muerte da paso a una nueva vida. Un gran Saludo desde Buenos Aires.

  7. Un relato muy sensual y cautivante, bien logrado!. Felicitaciones y saludos!

  8. Pedro Gda: hermoso, sensual, cautivador relato. Felicidades
    Mi voto
    Volivar
    (Nota: he comentado con algunos compañeros la idea de tener una Reina de esta red; cuyo reinado fuese de 3 meses. Que pongamos una terna para elegir (de entre nuestras escritoras compañeras). Yo creo que sería muy interesante, claro, si a los señores de Falsaria les pareciera bien.
    ¿qué opinas, Pedro, amigo?

    • Volivar, a mi me parece buena idea esto que dices. Creo que esta pagina, que está muy bien, podría ser aun mejor con algunas iniciativas como esta que comentas. Yo personalmente hecho en falta algo más de interactividad y debate. Cuenta con mi humilde apoyo.
      ah… y gracias por tu comentario.

  9. Un verdadero relato muy sensual e intenso, Pedro. mi voto

  10. Muy seguro de ese deseo hay que estar. La eternidad es mucho tiempo.
    Saludos

    • Creo que un sentimiento así trasciende al deseo, aunque también lo contenga. Después de todo, él tardo siglos en decidirse por ella, no ha sido nada precipitado. Y tienes razón Sofista, la eternidad seguro que es mucho tiempo, pero no se si lo es más solo o acompañado. Imagino que depende de con quién. Gracias como siempre por tu comentario.

  11. Hay momentos que deseamos sean eternos, he aqui un deseo hecho realidad. Por un momento (solo por un momento) he deseado ser esa mujer :-) . Creo que el clima que has creado en este relato es perfecto y que el final no podía haber sido de otra forma, pero ha de continuar, por favor. Gracias por compartir y por hacernos sentir un poco “eternos”.

    • La eternidad, sin duda es mucho, pero mucho más sólo. Gracias por desearlo durante un momento, después de todo, un microrelato solo puede aspirar a eso. Y eso ya es mucho. Gracias a ti, por tu lectura, tu atención y tu comentario.

  12. ¡Muy bueno! Me ha sorprendido el final.

  13. Pedro me gusto tu relato, muy bueno! con mucha sensualidad y mezcla de misterio, te felicito, te dejo mi voto

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