Anónimo VII - XXX
2 de Octubre, 2012 4
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Boquiabiertos quedan tus espejos de albergarte sin marco la belleza; los sillones se pelean por amoldarse a tu silueta; hay revueltas de cuaderno porque todas quieren ser tu hoja primera, donde vuelques los designios de nuestra primavera…

Ya me doy cuenta de que no voy a reconquistarte, aunque siga atosigándote a letradas. Aunque seguiré atosigándote, quiero decir. Porque seguiré siendo tu anónimo, porque no sabría qué hacer con tantas cartas. Porque no puedo dejar este ejercicio de falacias impecables, por escapar del letargo en mi retama. Porque enrejado de papeles, derramados mis cajones, juré compartir mi vida con vos.

Pero Mi amor, he decidido que si no voy a reconquistarte, si no voy a reconquistar a Mi Amor, al menos, eso sí, voy a recuperar parte de mi inversión: horas, tiempo, cansancio, agotamiento, falta de trabajo, pobreza, agotamiento de la riqueza por comprar papel y tinta. Creo que ya he dado, Mi amor, un paso adelante. He madurado. Es en este momento, Mi amor, que nace la empresa Anónimos Express. Se erige una institución, escribiré un lema, se labrará un acta entre los legos del anonimato, la cual será legitimada por el Servicio Secreto de la Nacionadie. Primero el lema, luego el acta.

A continuación, le diré a la gente que los anónimos funcionan. Que pueden probarlo con cualquiera, mándenle a cualquier persona pero no se olviden: el éxito depende de las convicciones. Sin principios no habrá finales felices, más allá de los medios.

Finalmente, argumentaré que dada mi experticia en el ámbito y visto y disfrutado el éxito obtenido (porque no podrás negarme ante los tribunales ni ante los periódicos principales, cuando el único escondite que te queda es el salón de conferencias de prensa) puedo ofrecerles un servicio que garantiza la eficacia y la eficiencia de los anónimos, mediante un riguroso y desenfrenado estudio del material acumulado y viendo los efectos en nuevos diletantes. Abriré un museo en mi casa, donde exhibiré el libro que me inspiró, la joya de la didáctica de la motivación, e inauguraré la colección “Tributos”; y así como he tomado frases de mi mentor, yo también regalaré anónimos míos a los clientes más desorientados, a modo de merchandising.

Y a vos… juro que algún día te daré un descanso. Que te duela, que adviertas que ya no sabés ni respirar en vacaciones. Y ese vacío en la cadena de cartas, como un corte en la
cadena de frío, como le hace mal a la leche, te hará mal al coco. Y sentirás como una cuchillada cuando sale del cuerpo, como un vómito que entra, como una
implosión de semen en el corazón. Entenderás qué se siente al perder la cabeza y morir de amor.

4 Comentarios
  1. No puedo con tanto dolor, Enroque. Escribís maravillosamente pero hiere, de tan profundo que es. Mi voto

  2. Estimado.
    Buena mezcla de sentimientos en el relato.
    Que duele, saca una sonrisa, asoma una lágrima, brota una carcajada. “He madurado…Nacionadie”.
    Una gran intensidad.
    Está muy bueno.
    Abrazo y voto

  3. Enroque: esas expresiones tan duras por un amor ¿perdido?, ocasionan que uno se ponga triste; ¿por qué tanto sufrimiento? Bien lo dice el pueblo: un clavo saca a otro clavo.
    De nuevo de felicito por esa agilidad mental para expresar con inusitada maestría los sentimientos dolorosos de un corazón solitario.
    Mi voto
    Volivar

  4. El estado natural del hombre no es la derrota amigo, a mi los anónimos y las indirectas me han funcionado ya sea en tierras virtuales o en el mundo real. Ayer lo comprobé. tus anónimos me inspiraron a la reconquista. No dejes de escribir. Saludos.

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