De repente, se paró el coche en medio de la nada. Llevaba horas conduciendo sin un destino. Ya no recordaba qué es lo que había desencadenado esa nueva crisis pero el dolor permanecía con la misma intensidad que en el instante inicial, aplastándole el cerebro y el corazón, impidiéndole pensar, hablar, andar.
La primera vez que le ocurrió algo similar fue cuando, con tan sólo quince años, le anunciaron la muerte de su padre. Su vientre se encogió, comenzó a sangrar y sin pensarlo, corrió hasta la extenuación con rumbo desconocido. En los últimos años sufría una crisis parecida siempre que se enfrentaba a un nuevo fracaso o una nueva decepción.
El coche se detuvo y Ángela volvió a la realidad. Sentía frío. Se había quedado sin gasolina ¿Dónde estaba? No se veía ninguna luz cercana. Los teléfonos móviles no funcionaban en medio de aquel mar de hielo. Decidió lanzar un S.O.S utilizando un viejo aparato de radio que llevaba en el maletero. El mensaje se extendió en todas la direcciones como un aullido desesperado.
Entre el ruido de las interferencias, Sonia distinguió un SOS. No era recomendable salir de noche con una temperatura tan baja. Aún peor, la visibilidad era casi nula. Pero el mensaje rebotaba en las paredes de su cabeza cada vez con mayor intensidad. No podía luchar contra aquel sonido insistente. Finalmente, se montó en el coche y comenzó a perseguir el grito de socorro.
La oscuridad de la noche dificultaba enormemente la búsqueda. Ya estaba a punto de desistir de su empeño y volver a casa cuando un arco de luz verde iluminó el cielo. La luz se fue extendiendo hasta cubrir toda la bóveda celeste. Bajo el cielo iluminado, divisó el coche de Ángela. Sin dudarlo se acercó y rescató a la mujer aterrorizada que tiritaba en su interior. Nada indicaba aún que aquel era el comienzo de un gran amor.




Me gustan los finales inesperados!! Felicidades, te dejo mi voto. Abrazos!!
Gracias, Soraya. La luz de la aurora boreal ilumina las vidas de Ángela y Sonia. Un abrazo!
Me ha gustado mucho, te voto.
Muchas gracias, Antonio. Un abrazo!
Aurorafrancia: como todo lo tuyo, querida, esto es hermoso. El final… qué final.
Atentamente
Volivar
Gracias, Volivar. Tus palabras también son hermosas. Un abrazo.
Muy bueno. Felicitaciones y mi voto.
Me gusta tu relato, Aurorafrancia. Sensibilidad y sorprendente final. Un abrazo
Gracias, Angeles. Me alegro de que te guste. Un fuerte abrazo.
muy bueno intrigante y ligero…saludos
Gracias, Pablo