Currículum Vitae: lo que no debo decir si quiero conseguir trabajo
24 de Septiembre, 2012 6
8
     
Imprimir
Agrandar Tipografía

Mi nombre es Andrés Aldana Hernández, pero ese no es mi nombre completo, mi primer nombre es Erwin y es resultado de la amistad de mi papá con un retratista alemán que se mato en una moto. Esta historia es la forma que tengo de justificar ese nombre que en realidad no quiero.

Tengo veintitrés años y no estudié mi carrera por vocación, sino porque es afín a mis intereses a futuro. Me gusta escribir, es a lo que quiero dedicarme realmente pero tengo que vivir de algo y las letras aquí no me darán el pan a menos claro que logre meterme en alguna rosca intelectual y/o conquistar a alguna editora.

No tengo experiencia, solo tuve dos semestres de prácticas a las que dedicaba cerca de cinco horas semanales, evitando algunas yo y otras mis estudiantes. En realidad nunca me sentí como docente durante dichas prácticas, creo que era otro estudiante más jugando a enseñar, jugando al dictador en mi pequeña nación de veinte metros cuadrados.

No me gusta hacer currículos o pasar lista, poner tareas y menos calificarlas, no me gusta obligar a nadie a hacer cosas que no quiere, pero me gusta saber que podría hacerlo. ¿Acaso los maestros no juegan a ser dioses? Benevolentes o tiranos pero dioses a fin de cuentas. Me gusta hablar y que me oigan. Creo en el estimulo respuesta y creo desde el prejuicio más dogmático e ignorante que el constructivismo es más una licencia posmoderna para la vagancia que una forma de enseñanza.

Quisiera poder fumar en los salones, romper los vidrios, asaltar con mis estudiantes salones enemigos y ver películas que no tengan ningún tipo de aplicación para la vida productiva de mis estudiantes. No me gusta la estructura de las escuelas, los panópticos lucen deprimentes y duermen y los colegios rurales y abiertos distraen tanto que no podría enseñar nada pues la naturaleza me quitaría el trabajo.

Profeso firmemente que el aprendizaje es autónomo y si no creo en un sistema que establece que debo “aprobar” grados y legitimar lo que digo por lo que un superior me dice, no debería enseñar.

No soy imparcial y me dejo llevar por como me caen mis estudiantes, no puedo enseñar una moral de “en cuerpo sano mente sana” pues fumo y bebo, no hago deporte, no confío en los colombianos de bien y creo que el estado y la religión solo sirven para joder la existencia ya jodida de algunos humanos.

Por lo demás espero algún día ganarme la lotería y enseñar por gusto y no por necesidad.

Dando por sentado que nunca contestaran esta misiva anti-pedagógica espero, aun así, que este corto documento sirva como guía para descartar maestros.

6 Comentarios
  1. menudo cv. Creo recordar que Sócrates, en sus paseos, hablaba de algo parecido. Me gusta. Aquí va mi voto.

  2. Tenemos bastante en común. Estudio algo que me da una billetera gruesa y nada más.

  3. Que bueno. Te dejo mi voto y una cita de la pelicula “Barfly el borracho”:

    “En este país todo el mundo tiene obligación de ser algo, es como si alguien hubiera escrito una regla que dijera que todos tienen que hacer algo, todos tienen que ser algo, yo a veces me aburro de pensar en todas las cosas que no quiero hacer, las cosas que no quiero ser.”

  4. Eres de los que saben apreciar un trago amargo, o un sabor picante. Vituperados por quienes son incapaces de saborear ambos. Inteligente escrito. Mi voto.

  5. De aceptarte alguna institución, revolucionarías la educación. :)
    Mi voto.
    Un saludo.

  6. Me apasiona este relato. Mi voto y mi cita en mi blog personal.
    Un saludo!

Deja un comentario

Colombia

19

Seguidores

25

Publicaciones

210

Veces que ha sido leído este artículo