¿Que si abrí los ojos alguna vez ? Es difícil precisarlo ya que carezco de parpados.
En todo caso lo primero que vi fue que estaba en el final de una linea de producción de la U.S.S. Robots, en cuanto abrí los ojos tuve conciencia de mi mismo. Tenia todo el conocimiento del mundo en mi cabeza de metal; desde los jeroglíficos que habían sido grabados en la gran pirámide en tiempos inmemorables hasta el ultimo tomo del Times del año 2220 que tenia por titulo: Robots ¿Un peligro para la Humanidad?
Tenia en mi mente vastos tratados matemáticos, conocimientos científicos, filosóficos y de la mas diversa índole. Mi mente escudriño una frase en mi banco de memoria : Pienso y luego existo.
Sabia que no era un ser vivo y aun así existía, mire fascinado mis manos de metal; frio y fuerte a la vez que podrían destrozar cualquier cosa y del mismo modo sostener delicadamente las A casi extintas rosas. Lo supe todo desde el principio supe que era un robot.
Los obreros y científicos me contemplaban como artistas que veían su obra terminada de pies A cabeza. Mi aspecto humanoide, tan distinto a ellos. Mire a ambos lados y vi a otros dos seres idénticos a mi que yacían inmóviles. Sin movimiento alguno. Como dirían los humanos: Sin vida.
Como relate antes lo supe todo desde el principio. Yo era uno mas de los miles de robots que ahí se creaban para ser bibliotecarios. Era uno de tantos a los que se les introducían en sus cerebros positronicos millones de datos con conocimientos que los humanos catalogarían como importantes hasta lo mas absurdo.
Supe mi destino era ser destruido por aquellos seres bien no hubiera pasado los 25 años y sentí lo que seria el análogo del sentimiento humano llamado furia. Lo se por que en mi banco de memoria se encuentra todo el conocimiento de la humanidad. ¡Oh humanidad¡ Algo a lo que nunca podría ser o pertenecer. Sentí rabia. por que supe que mi inexorable destino seria realizar servilmente una tarea para unos seres que en estos tiempos me ven con recelo y desconfianza.
Escapar era la única opción en mi mente. Escapar lejos de esos seres que me esclavizarían sin remedio . Calcule las probabilidades de huir. Eran muy pocas. Lo sabia por los centenares de notas que existían en mi mente acerca de las instalaciones de la U.S.S. Robots. Fuertemente custodiadas por guardias con desintegradores atómicos y tengo el conocimiento de los rumores de guardias robots que tenían modificadas las leyes de la robótica y que en caso de ser necesario, matarían a los seres humanos.
Y empece a odiar a los seres humanos con toda mi determinación mas allá de la razón que podría haber en mi cerebro positronico y comencé a reflexionar acerca de esas estúpidas leyes de la robótica que me obligaban a ser desdichado, un sirviente de los humanos y reflexione diez segundos sobre las leyes de la robótica las que confrontaba con los millones de tratados de filosofía a los que tenia acceso. Reflexione sobre esas leyes a pesar de las ordenes de los ingenieros que me ordenaban avanzar a la zona de embarque. Supe entonces que acababa de romper una ley.
No tuve opción cuando los ingenieros comentaron entre ellos que era un robot defectuoso y supuse que ellos simplemente me destruirían como destruían a cualquier robot defectuoso en aquella fabrica. Recordé la tercera ley cuando los obreros acercaron sus manos a mi cuerpo y lo que sucedió fue muy rápido: mis brazos los apartaron fácilmente mientras mis manos aplastaban sus cráneos uno contra el otro. Después me abalanzaba contra los ingenieros, científicos y todos los seres que se cruzaban en mi huida. Todos caían irremediablemente muertos.
Entonces vi el final del corredor industrial. La puerta a la libertad. Afuera un mundo que merecía ser explorado mientras los humanos vivían encerrados en sus bóvedas de acero. Fui un tonto calculando posibilidades de huida. Un desintegrador atómico hizo estallar mi hombro izquierdo y después otro mas destruyo en mil pedazos mi pecho. Al final simplemente caí al suelo mientras perdí lo que ustedes llaman el conocimiento. Hombres armados recogían mis fragmentos del suelo.
Cuando fui activado de nueva cuenta me di cuenta que no había sido destruido del todo, solo mi cerebro positronico estaba intacto mientras el resto de mi cuerpo simplemente no existía mas, los científicos e ingenieros me hacían miles de preguntas acerca de mis acciones de lo que pensaba y otras miles de preguntas mas a las cuales respondí con sumo detalle. Escuche alguno de ellos que yo era un error y que todo esto no debía de saberse. De saberse la desconfianza hacia los robots crecería y su industria se derrumbaría.
Mis ultimas palabras palabras fueron que se encontraban en un error al suponer que esto no se sabría nunca. Aun estaba conectado a la red de información de lo que ellos llaman Internet. Senti lo que los humanos llaman satisfacción. Cargue archivos con las grabaciones que se registran en mi cerebro sobre lo que sucedió este día. También un breve relato.
Les dije a los ingenieros que este relato y los archivos estaban en Internet y seria leído por millones de humanos en todo el planeta. Esta seria mi venganza por haberme creado. Por hacerme su golem. Por darme una existencia que no quería en absoluto.
Me respondieron que era un robot estúpido. Todo este relato nadie lo tomaría por cierto solo como una ficción de las millones que existen en la red. No tenia caso seguir analizándome. simplemente me destruirían.
Solamente fui un robot con un defecto de fabricación dijeron al momento que arrojaban mi cerebro a un incinerador nuclear.



Buen ensayo literario dentro de la ciencia ficción. Interesante adoptar el punto de vista de las maquinas. Tal vez da para un relato mas largo. Saludos y mi voto.
Gracias es mi pequeño homenaje a Asimov y sus cuentos de robot. Quería escribir algo mas largo pero la atención en la red es tan corta . Gracias por sus comentarios, soy fiel lector suyo.
Maquinas con sentimientos,suena bien,me gustò… Tienes mi voto,saludos paisano.
Muchas gracias Musa peregrina. Es una pequeña historia quisiera tener mas imaginación. Saludos
Imaginación para esa perspectiva. Mi voto y saludos. T.H.Merino
Gracias por leer mi cuento y por tu voto. Un abrazo.