Del diario de una niña bien
14 de Abril, 2012 4
14
     
Imprimir
Agrandar Tipografía

Querido diario:

Deja te cuento desde el principio, resulta que decido pasar el fin de año en la Ciudad de México y quería palpar el ambiente de la gente que vive por los rumbos del centro por lo que decidí hospedarme en un hotelito por las calles detrás de Catedral un lugar sin pretensiones pero eso si limpio y agradable, ya tenia yo bien pensado lo que quería hacer iba a tener la aventura de mi vida en el metro.

Así que me vestí para la ocasión, un mini de dacrón casi trasparente un suéter de cachmer y una botas de cabritilla estilo filibustero que me dan casi a la mitad del muslo obvio la mini no me llega mas que a cubrir el pubis.

Y para completar el atuendo un abrigo tipo jinete de esos que los faldones se abren desde la cintura para permitir montar sin problemas.

Ya así ataviada me dirigí a la estación Zócalo del metro eran como las seis y media y ya se obscurecía la ciudad lo que era muy conveniente para mis planes había averiguado que las estaciones de metro donde se congregaba mas el trafico de la gente estaban cercanas ,la Hidalgo fue la que escogí para mis planes y hacia ella me dirigí, ya en el lugar me puse a observar el movimiento de los viajeros y notando en que parte del andén se acumulaba la gente me acomodé en el lugar y espere a mi presa obvio que no me puse bragas ni medias , no quería nada que entorpeciera mis propósitos que eran los de ser poseída al interior de uno de los vagones del tren, ¿se imaginan? mirando a la gente me fijé en un hombre regularmente vestido en mezclilla y que traía al hombro un saco de arpillera con herramientas sus anchos espaldas y recia figura demostraban al jornalero posiblemente albañil o mecánico, También vi. Que traía muy limpias las manos y el cabello La mezclilla del pantalón le marcaba los músculos de unas piernas fuertes y los botones de la camisa no podían contener los pectorales de un pecho lampiño pero terso su cara de rasgos indígenas denotaban su raza mestiza con lo que me encantan los morenos. Así que me dije Xavi; He ahí el festín que esperas, así que me fui metiendo entre la gente hasta quedar adelante del hombre lo que sirvió para medir su estatura para lo cual me le acerque y en un momento lo toque con mi trasero midiendo mas o menos donde estaría su pene, para mi sorpresa reaccionó tan rápido que por poco me ensarta antes de penetrar al vagón lo que lo hicimos con bastante dificultad quedando exactamente donde quería al sentir su pene crecer dentro de su pantalón al contacto con mis pompis lo que mando una carga eléctrica desde mi pubis hasta mis orejas comenzando a respirar agitada en espera de lo que tenia pensado hacer sin mas tomé su mano izquierda y lo hice que me abrazara poniendo su mano bajo mi blusa y en contacto con la piel de mi vientre las callosidades y asperezas de su piel me produjeron una sensación tan terriblemente placentera que casi me vacío en ese mismo momento las piernas se me aflojaron casi al desmayo apenas reponiéndome de la impresión con mi derecha le baje el cierre y al momento salto un descomunal falo de mas de 20 cm. al cual lo tome entre mis dedos y lo acerque a mi ano sintiendo su calor y su humedad el pobre hombre estaba como en transe dejándome hacer todo lo que quise.

En el momento en que arranco el tren produciendo el desvalance natural de los que estábamos apretujados en el interior lance mi culo contra el glande obligándolo a entrar con un dolor intenso y una ola de calor casi al sofoco. ya no pude hacer mas solo deje que el balanceo del tren y el vaivén del pasaje hiciera el resto tres estaciones después sentí como se llenaba el pene con el fluido seminal que se abría paso hacia mi intestino llenándome de un placer inenarrable y obligándome a tener un orgasmo interminable me apreté contra mi macho un poco mas y me aleje de el haciendo que me soltara, los falcones del abrigo cayeron en su lugar y rápidamente me dirigí a la salida del vagón disculpándome por mi apuro el hombre salio detrás de mi caminando rápido en afán de alcanzarme me toco del hombro me dio la vuelta y me dio el beso mas cachondo y sensual de mi vida sus ojos chispeaban de gozo y su cara se abría en una sonrisa enorme, solo me dijo gracias hermosa y dando la vuelta se disponía a marcharse, lo llame diciéndole tienes prisa?

El se volvió y dijo ¡no!… entonces tomándolo de la mano le dije quédate conmigo esta noche… ¿Si?..Mientras mi lengua lamía la punta de su nariz.

4 Comentarios
  1. muy bien detallado aparentemente un echo real , estupendamente contado felicidades Xaviera te sigo

  2. huf huf huf xaviera es cuento ????

  3. No me gusta mucho el tema quiziera leerte algo diferente
    creo que tienes talento.

  4. Juegas con la curiosidad de leer un diario. Muy llamativo e interesante. Un saludo.

Deja un comentario

Afganistan

6

Seguidores

2

Publicaciones

47

Veces que ha sido leído este artículo