Demasiado listo
25 de Septiembre, 2012 51
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Hábilmente maniobrando una imponente y rauda nave espacial, Kuin se alegró de habérsele escapado, una vez más, al comando logotipado patrulleros de Supervisores Espaciales, Sociedad Anónima, Movimiento Organizado, que, en el siglo XXX se dedicaba a perseguir delincuentes cósmicos.

-No cabe duda, soy más listo que ellos. Esta vez tampoco cobrarán la recompensa por mi captura –con una risa sarcástica le comentó a su copiloto, una linda y joven mujer.

-Te sientes muy chingón, ¿no? Agradece que di el volantazo cuando nos lanzaron el láser.

-¡Vieja mamona! ¡Bien que te hubiera gustado caer prisionera de esos cabrones para padrotear con esa pinche bola de ojetes!

Casi de las manos Kuin se les había pelado varias veces cuando contrabandeaba las rocas energéticas de Marte, que ahora, en la tierra, substituían al agotado petróleo.

Después de uno de sus viajes al mencionado planeta, toda la carga se la había vendido a un científico excéntrico quien le hizo saber que la necesitaba para hacer funcionar su último invento: una esfera del tiempo para transportarse a otro nivel temporal, a diversos espacios y a otras épocas.

Kuin le había dicho que no entendía cómo tal cosa podría ser posible. Y el viejo inventor le dio una explicación enrevesada: le puso como ejemplo que si uno estaba dentro de un departamento en un gran edificio, no podría estar en otro a menos que saliera por la puerta y tomara el ascensor o las escaleras para subir o bajar. O que si estuviera encerrado en tal circunscripción, al igual que estamos prisioneros en el tiempo, no podría salir, pero que si se descolgaba por una cuerda, a través de la ventana, podría subir o bajar a los demás alojamientos y oficinas.

Tal era la idea básica de la esfera del tiempo.

Como el tal Kuin insistía en su escepticismo, pues era demasiado listo para tragarse tal cosa, el científico le propuso que lo acompañara en un corto viaje, a lo que Kuin, con su inseparable compañera, aceptó y se metieron en la esfera, cuyos mandos obedecían a una orden verbal de su inventor, facilitando en sumo grado su funcionamiento, y en unos cuantos minutos Kuin se hizo un experto.

Luego de hacer escala en dos o tres lugares del pasado, pudieron ver gentes labrando la tierra o viajando a pie o en carretas jaladas por mulas, fértiles selvas, así como extensas regiones heladas.

-Espérate, wei; dá un reversazo –escuchó la orden del sabio. ¿Ves allá abajo esas tierras tan bellas? Es México, el país al que le llaman “el Cuerno de la Abundancia”, porque allí hay de todo y para a todos; neta, amigo, así es.

Kuin por fin se convenció de que la esfera era un fabuloso invento, pero al hacer un nuevo viaje a Marte, había descubierto una gran mina de diamantes más grandes, cada uno, que un balón de fútbol. Por un instante le parecieron vulgares formaciones de cristal de roca, y que, aunque fueran sumamente valiosos, nunca los podría vender, ya que los de la patrulla de Supervisores Espaciales andaban sobre su pista.

-¿Y si le damos en la torre al científico, queridita mía? Le robamos la esfera y nos vamos a las épocas en las que los diamantes eran un inmenso tesoro?

Y así lo había hecho; el aterrado científico no se había dado cuenta de las intenciones de Kuin, sino después de que éste lo había agredido, dejándolo ensangrentado.

-Qué poca madre la tuya, pinche Kuin –le había reprochado su coopiloto-. ¿Así pagas los favores? A sabiendas de que lo que le vendías era contrabando, el sabio te compró tantas pendejadas que le has traído, que te has vuelto millonario. ¿Y qué carajos piensas hacer ahora con esta esfera, baboso?

-Debes de preguntarme que qué vamos a hacer, porque te vas tú conmigo a aquellos tiempos en los que los diamantes son muy apreciados y valen mucho. Viviremos como reyes, te lo prometo.

-Estás pendejo, Kuin; yo aquí te espero. Y chíngale, porque no tarda en recuperarse el señor inventor y te denuncia ante la S. E. S. A. M. O.

Kuin había tomado posesión de la esfera del tiempo y se había ido a volar, pero a ciegas, porque no se había enterado de que en la desesperada lucha con el sabio, éste había golpeado el cronovisor que indicaba los años en el tiempo.

Cuando calculó que habían pasado varios siglos, y que había viajado miles de kilómetros, detuvo la esfera y vio que flotaba sobre un mar de cálida arena. Descendió suavemente, y observó que a su lado había una elevada y rocosa montaña que tenía una cueva con la entrada similar al tamaño de su esfera del tiempo y decidió meterse allí, para ocultarla.

Así lo hizo y luego salió a explorar el terreno.

Sacó su pistola de rayos magnéticos que invertían la gravedad, y bañando con ellos una gran piedra del tamaño de la entrada de la cueva, la tapó. Asimismo, con otras sofisticadas herramientas la dotó de goznes de acero empotrados en las rocas, además, de un magnetófono sensor que sólo se abría con una determinada combinación de sonidos.

Eligió, para la combinación, las iniciales de la patrulla que lo había estado persiguiendo en sus clandestinos viajes a Marte, y después de repetir varias veces a voz en cuello las órdenes, y de ver que la puerta de roca se abría y se cerraba a la perfección, decidió comenzar su exploración, cuando, de pronto, se sintió atrapado por unas manos hercúleas, dándose cuenta de que había caído en las garras de una pandilla de malhechores vestidos con grandes capas y tapadas las cabezas con turbantes de muchos colores; los maleantes lo forzaron a arrodillarse ante su jefe.

Mientras lo obligaban a hacerlo, intentaba sacar su pistola de rayos magnéticos para ponerlos a flotar en el espacio. Era demasiado listo y lo podía hacer, sin dudarlo.

Pero, antes, vio cómo el que parecía el jefe de aquella pandilla se paraba ante la cueva, que alzaba los brazos preparándose para emitir una orden tajante. Fue cuando comprendió que los sujetos habían estado espiándolo desde que había metido la esfera del tiempo en la cueva, y que esta vez no había sido demasiado listo en su decisión de esconderse allí de la patrulla, y que mejor le hubiera sido caer en sus manos, porque bajo el sol vio brillar un centellante alfanje con el que le iban a cortar el pescuezo, alcanzando a escuchar cómo el jefe de aquellos bandidos hacía abrir la gran roca, repitiendo los sonidos de la codificación: ¡Sésamo, ábrete!

Tras esto, la ensangrentada cabeza de Kuin rodó lastimeramente sobre la arena.

 

 

 

51 Comentarios
  1. Muy divertida incursión en la ciencia ficción con un guiño a las Mil y una Noches. Mucha imaginación, amigo Volivar, y muy divertido comprobar que en el siglo XXX los mexicanos seguirán hablando como ahora. Felicitaciones y, por supuesto, mi voto.

  2. Cualquier parecido con la realidad en nuestro querido México es pura coincidencia. Ese final de la cabeza rodando,me recuerda lo que sucede en mi puerto que ya es el pan de todos los días. El año pasado si que estuvieron cabrones los delincuentes,bueno paisano que le voy a contar a ud,si es periodista y se entera antes que el pueblo. Por otro lado me dá mucho gusto volver a leer algo suyo,con su ingenio ya característico. Que tenga un muy buen inicio de semana y todo le salga genial.

  3. Bueno, ahora sabemos que Alí Babá debe sus peripecias a las marranadas (¿se dice así por ahí?)de un ladronzuelo del siglo XXX.
    Brindo por la imaginación.
    Nota: se te escapó una “riza” en el primer diálogo.
    Saludos, maestro.

  4. Una mezcla de historias asombrosas, el pasado y el futuro, unidos bajo la ficción. Fue como si hubiera estado en uno de los capítulos de Viaje a las Estrellas con el capitán Kirk y su nave espacial Enterprise; y después me sacas rápidamete, transportándome a Alí Babá y los 40 ladrones.

    Fabuloso, como siempre. :)
    Un abrazo, y mi voto.

  5. Jajaja! Volivar, una aventura del futuro que se topa con la cueva de Alí Babá. Te felicito. Muy bien escrito. Mi voto

  6. Que bien has hilvanado ambas historias amigo, ahora se porque se abría la cueva de Alí Babá.
    Gracias por el dato y tu humor.
    Un abrazo.

  7. Vimon: te agradezco que tu valioso tiempo para leer mis publicaciones. Eres un buen amigo. Gracias

  8. Lidyfeliz: me hacen mucho bien tus palabras, bella y culta mujer argentina. Muchas gracias por haber leído esto de “Demasiado listo”.
    volivar

  9. Martha Molina: amiga, aunque no veas algún comentario mío en tus publicaciones, ten la seguridad de que sí punteo lo que publicas porque me gusta mucho.
    No hago comentarios, para no seguir teniendo problemas como ese que llegó a los insultos con un paisano mío. Determiné no volver a comentar nada, aunque a mis amigos, y no sólo por ser mis amigos, sino porque me parecen excelentes escritos, siempre los votaré.
    Gracias por haberte ocupado en mi narración “Demasiado listo”.
    Volivar

    • De ese, quien hablas, también llevé del chispero. Hasta me vomitó otra “escritora”, en donde la cosa no era con ella. Si dejé un comentario allí (dónde tú sabes), fue porque también me sentí afectada (aunque él diga lo contrario).

      Por mí, puedes criticarme, aconsejarme, halagarme, que siempre recibiré tus comentarios de buena gana. :) Eres un MAESTRO en el arte de escribir, y lamentaría no comunicarme contigo como lo hemos estado haciendo hasta ahora. He aprendido de tus relatos, del vocabulario coloquial en tus personajes, del humor de México, de las vivencias, y de la fantasía. Así que siéntese libre de opinar que yo no eliminaré lo que me escribas.

      Un abrazo fuerte. ♥

  10. Hugojota: te agradezco que me hayas indicado el error. Ya lo corregí. Te hago saber que por un comentario similar a un escrito de un paisano mío, llegamos a los insultos, y determiné no volver a comentar nada. Aunque sí punteo lo me parece bueno, como son tus publicaciones, que siempre me han parecido muy buenas.
    Te agradezco tu tiempo para leer “Demasiado listo”.
    volivar

  11. Musa peregrina: gracias, paisana, por tu tiempo en leer “Demasiado listo”. Te informo que por un comentario con un compañero, a causa del cual llegamos hasta a los insultos, determiné no volver a comentar nada, pero eso no quiere decir que no punteo lo que me parece bien escrito, como son tus publicaciones.
    Gracias, amiga y paisana, gran escritora.
    Volivar

  12. Tus escritos logran que uno sea parte del cuento, viajaba yo con los protagonistas del mismo y sinceramente vives esa ficción como una realidad al grado de sentirte en otro mundo, pero un mundo el que posiblemente quisieras llegar a ver. Intensa narración y muy agradable, motivo por el cual te doy mi voto. Felicidades,

  13. Barcelonette: eres muy amable al haberle dedicado a mi narración parte de tu valioso tiempo. Comentarios como el tuyo logran que el escritor tome aire, se impulse y avance un poco o un mucho en esta difícil tarea de crear literatura, pero objetiva, no subjetiva.
    Y a propósito de estos términos, amigo, le escribía a un compañero que el arte literario puede ser o subjetivo u objetivo.
    Que el subjetivo es el de menor valor, porque depende de la opinión de una sola persona (que bien puede ser el mismo escritor), y que el arte literario objetivo es el que expresa belleza por si mismo, agregando la valoración de los expertos.
    Creo que no lo entendió así el amigo Cardamomus (que es quien me refiero), un español muy culto, por cierto.
    Gracias, Barcelonnete (¿algún día nos dirás el por qué de tal seudónimo? Tiene musicalidad torera: Manolete… por ejemplo)
    Volivar (esto de las dos V y sin acento en la i, se debe a que así me inscribió mi santo padre en el registro civil, del cuál él era el director, pero que por andar en “l’agua” siempre -borracho empedernido-, nunca le checaba nada a su secretaria. Y ahí tienes que aún sufro yo esos descuidos.

  14. Hola mi viejo amigo ya.
    Maravilloso como siempre.
    Te faltaba la ciencia ficción.
    Aunque no conforme apareció el siglo pasado en medio del futuro.
    Sigo aprendiendo.
    Muchas gracias
    Un abrazo fuerte.
    ( Y sabes que ya voté)

  15. Richard, desde el día de ayer te envié mi agradecimiento por tu hermoso comentario, pero por un error que cometí al tratar de corregir algo en la narración, se borró todo; les pedí auxilio a los señores organizadores de Falsaria y hoy (26 de sep- que está amaneciendo aquí, en México, veo que ya puedo comunicarme contigo.
    No sé si te darías cuenta de una odiosa discusión que se armó por un comentario que le hice a un compañero (mexicano, por cierto) y desde entonces me prometí a mi mismo quedarle callado aunque sin dejar de leer lo que escriben mis amigos, pero sí anotarles un punto si así es el caso.
    Qué gacho eso de enojarnos porque alguien nos diga que estamos mal. Yo digo que deberíamos agradecer que alguien se preocupe por hacernos ver nuestros errores.
    Nuestra amiga Irma también ha sufrido agresiones y pues no se vale, y menos tratándose de una dama, bella además, y excelente poetiza.
    Por suerte, Martha Molina, la linda Marthita, ya me ha autorizado a expresarle mis comentarios a sus letras, y así lo haré con mucho gusto.
    Volivar

    • Estimado amigo.
      Está dentro de las probabilidades que alguien tome a mal algún comentario.
      No se de quien se trata y no me interesa saberlo.
      Todos somos responsables de nuestros actos y reacciones. No debemos hacernos cargo.
      Y si hay gente que no le gusta recibir comentarios, tambien hay gente que le gusta recibirlos; los buenos para el alma, los críticos para aprender y poder recibir el día de mañana los buenos.
      Sos libre de hacer lo que quieras pero somos más los que esperamos tus comentarios.
      Un gran abrazo amigo.

  16. El Moli: le decía a Richard que ayer, 25 de sep. por un error al corregir algo relacionado a la ortografía borré esta narración, y no pude enviarte mi agradecimiento por la bondad que mostraste al leerme y comentarme.
    Y también le expresé que a raíz de una discusión acre y hasta ofensiva con un compañero mexicano, por cierto, me he propuesto no comentar más, aunque sí leer un anotar mi punto si así lo merece lo publicado.
    También mi querida amiga Irma ha sido objeto de denuestos, lo que no se vale, dada su calidad de excelente escritora. Ah, amigo, pero si vieras qué bien se defendió, por lo que le envío una cordial felicitación.
    Yo sé de tu calidad literaria, Moli, Molina, estimado amigo, y estoy pendiente siempre de tus publicaciones que me parecen muy literarias, por lo que a mi vez te felicito.
    Volivar

  17. Marthita Molina: ¿alguien puede aconsejarle algo a quien se las sabe de todas todas?
    A ti sólo hay que impulsarte a seguir en esto que elaboras tan bien; y debemos hacerlo, por esta condición humana nuestra que con inusitada frecuencia nos trae bocabajeados, sin deseos de nada, desanimados, decepcionados, es decir, deprimidos.
    Pero luego aparecen los amigos, con sus lindos comentarios, y nosotros, desde el pantano en el que estábamos alicaídos, volvemos a retomar el vuelo y ni quien nos detenga,querida e inolvidable Marthita.
    Volivar, que te envía un saludo. Te estimo, y se me hace muy difícil olvidarte, amiga, porque has sido excelente compañera con este tu servidor.

  18. Buen relato, amigo Volivar. Al principio me despisté un poco y no me llegó a gustar, pero el último giro hacia el cuento de las mil y una noches me ha encantado. Mi voto, por supuesto. No obstante, me pierdo un poco con la terminologia mexicana. Tendré que ser más aplicado.

  19. Muy entretenido…. mi voto.

  20. Realmente imaginativo , me ha gustado mucho, es un campo siempre arriesgado este de la ciencia ficción y creo que lo has pasado con nota!
    Enhorabuena Volivar te doy mi voto también!
    Jose María RelatoUrbano

  21. Pemortes: gracias, estimo mucho tu comentario. Nos leemos por aquí.
    Volivar

  22. Amigo Volivar, ahora que mencionas en uno de tus comentarios a tu amiga Irma, la cual leo, ya que son fan de ella, al igual que de ti, me acordé de un chistorete sin tratar, desde luego, faltar el respeto a nadie…. ¿Sabes que es una POETIZA?
    Respuesta: Es liarse a golpes dos prostitutas. Jajajajaj, espero no se tome a mal, es solo un chiste.
    Por otro lado te comento que mi seudónimo lo utilizo porque soy aficionado al Club de futbol Barcelona y es una forma de identificarme con ese equipo, el cual considero el mejor del mundo en la actualidad,
    Saludos y un abrazo muy afectuoso.

  23. Estimado amigo, no te tenía en el género de ciencia ficción, eres muy bueno, aunque me encanta Juan Rulfo y las similitudes que le arrancas con tus letras maravillosas. Un gran abrazo y voto desde Buenos Aires.

  24. Me hiciste sentir como cuando niño veía una serie de televisión sobre aventuras espaciales. O sea lo mismo, conjunción de futuro y pasado con la chispa de tu lenguaje.
    Muy bueno amigo, todo un ejercicio de imaginación, felicitaciones.
    Un abrazo.
    P.D.: Se te echa de menos, sobre todo yo, que los puntos me van grandes, agradecía tus comentarios, espero que vuelvas.

  25. Maravilloso relato de ficción, me he sentido como, cuando niña, disfrutaba de las series televisivas de este género.
    Tu ingenio no tiene igual, me sorprendió mucho la mezcla del futuro y Alí Babá.
    Un fuerte abrazo compañero y amigo.
    Por supuesto, mi voto.

  26. Cenicienta literaria: qué bueno que te haya gustado mi relato; tu comentario es hermoso, me entusiasma; me haces pasar un rato muy agradable.
    Volivar, que te admira.

  27. Oscardacunha: en realidad no intento retirarme de esta hermosa red donde he encontrado tantos amigos, muy buenos escritores de los que he estudiado y aprendido cómo hacer una linda narración. Tú eres un gran ejemplo, por eso te sigo, te leo con gran gusto.
    Gracias, y adelante, que las críticas no nos acomplejen (lo digo por mí).
    Volivar

  28. Nanky: mi buen amigo, tus palabras son como un saludable bálsamo sobre las penalidades que muy seguido obscurecen mi horizonte.
    Gracias.
    Volivar

  29. Relatourbano: eres muy amable con este amigo tuyo, que te agradece inmensamente tu lindo comentario.
    Volivar

  30. Fanathur: mi querido amigo, gracias por tu comentario; en realidad esto de la ciencia ficción es muy difícil (para mí) abordarla, y si algo hice bien, me alegro, pues al parecer, al final logré salvar la narración.
    Un saludo muy afectuoso desde México.
    Volivar

  31. Volivar!!! como estas? que lindo volver a leerte y con tan entretenido relato! besos desde Argentina! :)

  32. Ana Martínez: mi muy querida amiga, gracias por acordarte de mí; estoy bien, con nuevos bríos, con entusiasmo por tu saludo, así de simple; un saludo, no digamos besos, animan a cualquiera. Gracias, Ana.
    volivar

  33. Richard: tú siempre demostrando esa inapreciable amistad; siempre alegre, contagiando a tus amigos y compañeros… eres a todo dar (vulgarismo mexicano: algo especial), y muy estimado, ah, y además un gran escritor, por lo que te felicito.Quiero aprender de ti, para no doblarme tan fácilmente. Qué grandes son ustedes, los españoles (recuerdo las revueltas en Madrid de hace unos días: los ciudadanos,unidos, para defender sus derechos, a pesar de la resistencia (armada) oficial), ah, y los argentinos, los peruanos, venezolanos, y ¿por qué no? también los mexicanos, y como ejemplo tenemos a Irma (la bella Irma), a Musa Peregrina (que no se queda atrás en cuanto a cualidades espirituales, y por su hermosura física -veo la foto), a Vimon, a Salamandra, y muchos más.
    Te envío un saludo.
    Volivar

  34. Volivar, que bueno que reapareció tu cuento, el día que lo lei y fui a comentar desapareció misteriosamente. En fin, aquí está de vuelta. Nos muestras un cuento futurista, con acento mexicano y algo mágico. Una combinación extraña pero funciona. Excelente e impecable narración. Por ello mi reconocimiento y voto. Un abrazo!

  35. Rafael: hola, amigo, qué gustazo saludarte; resulta que pretendía hacer esto sin saber el terrible grado de dificultad que conllevaba; caramba, pero, voy a intentarlo otra vez, a ver qué sale. Por lo pronto, mi gratitud por haberme leído, y por tu comentario, siempre alentador y entusiasta.
    Volivar, que te estima.

  36. Amigo; imagino que no debes bajar los brazos por quien no lo merece, somos muchos los que apreciamos tus consejos, en especial yo.
    Tu, Vimon y Hugo me han mostrado detalles que para mi habían pasado desapercibidos.
    Me gusta mucho esa frase que dice; “No hay que dar por el chancho más de lo que el chancho vale”.
    Amigo te dejo un fuerte abrazo y espero seguir leyendo tus comentarios, como dijo “El quijote”, “Ladran Sancho…..”

  37. El Moli: amigo, te agradezco este consejo alentador, entusiasta. Y pues sí, ahora caigo: debemos ser felices, a pesar de todo, para seguir con nuestra tarea tan linda, la de expresar por escrito nuestros sentimientos, nuestra amistad, nuestra admiración a tantas cosas hermosas que nos da la vida, como son, para mí, mis compañeros escritores, mis amigos, a quienes tanto aprecio. Y tú, Molina, señor escritor, eres un ser especial, a quien saludo con respeto, y especialmente con un gran agradecimiento por tus comentarios y por los artísticos escritos que publicas para nuestro deleite.
    Volivar

  38. Genial incursión en la ciencia ficción. Fantástica.
    Un saludo y mi voto.

  39. ¡Cuánta imaginación! Me ha encantado la forma tan sutil y divertida de utilizar el típico “lenguaje” mexicano, aunque no me sorprende ya que la experiencia plasmada en el texto habla por sí sola permitiendo que los diálogos no se vuelvan vulgares. Maestro, como siempre una felicitación y ¡mi voto! ¡Es un placer leer siempre lo que publicas!

    P.D Me apena muchísimo que estés enterado de la “situación” en la que me vi envuelta… Me temo que me uno a la idea de que debería haber mensajes privados.
    Espero que sepas, querido maestro, que jamás fue mi intensión generar una ofensa, y esto te lo digo por el cariño que te tengo, tus valiosos consejos y a esta maravillosa red literaria.

  40. Sofista: qué alegría saber de ti, amiga linda. ¿Estás bien? Me supongo que si, y espero que seas muy feliz. Te agradezco tu comentario que me alienta y me saca una sonrisa.
    Volivar

  41. Sofista:
    qué alegría saber de ti, amiga linda. ¿Estás bien? Me supongo que si, y espero que seas muy feliz. Te agradezco tu comentario que me alienta y me saca una sonrisa.
    Volivar

  42. Irma: qué bueno que te haya gustado mi narración; me haces feliz.
    En cuanto al otro tema, claro, linda, que nunca intentaste ofender, lo sé, pues seguí paso a paso los comentarios de ida y de vuelta. Pero, así es la vida, y a seguir con lo nuestro, con lo que nos hace ver la vida con alegría y entusiasmo.
    Y, pelillos a la mar, dirían los españoles, ¿cómo andan los asuntos políticos en el norte? Ah, pero tal vez tú estés entregada a tus estudios y dejas que ruede el mundo de la política, lo que está muy bien, para que logres tus metas.
    Te voy a contar que cuando uno estudia y escucha música, lo que se hace es fracturar el cerebro, porque no pone toda su atención ni en una ni en la otra cosa. Aunque, no faltan los que sí lo pueden hacer.
    ¿Y eso de la inseguridad social? ¿Ustedes, los del norte del país, salen tranquilos a la calle, o con miedo?
    Comentarios fuera del tema que debemos de tratar aquí, pero a veces a uno le interesa lo que le aflige o hace feliz a alguien a quien estimamos.
    Volivar

  43. Me alegra y me tranquiliza saber que mis intensiones han quedado claras, respecto a la “situación”. No te equivocas, que de política he sabido poco debido a que he estado sumergida en un proyecto, pero supongo que todo va bien. Respecto a lo que citas con la música… muchos en medicina pueden lograr concentrarse, yo formo parte de los que no pueden lograrlo, pero aun así me encanta la música, sobre todo Clásica.
    Respecto a seguridad, pese a lo que seguramente se dice en las noticias, todo esta tranquilo por acá, Tijuana ya dejo atrás esa ola de inseguridad masiva y ahora gozamos de poder salir tanto de noche como de día.
    Jajaja… y bueno, quizá si son temas ajenos a la red, pero es un placer responder al interés que manifiestas, ademas de que. esto es una red social… jajaja no creo que los administradores de Falsaria sean tan duros como para sancionarnos. Un saludo desde el norte del País!

  44. Irma: ¿que te gusta la música clásica? Qué agradable sorpresa, porque es también mi preferida, tanto, que en mis años de estudios me dediqué al piano, en donde llegué a interpretar piezas ligeras de algunos muy famosos compositores. Ya me las estoy echando de muy, muy, pero te aseguro que estudié a Chopin, a Schubert, algo a Mozart, a Beethoven, y a otros, como a Vivaldi, a Hendel (el Aleluya de El Mesías, aunque, como acompañaba a un coro, el piano que yo tocaba no expresaba los sentimientos como lo hace una sinfónica).
    Ahora comprendo más el romanticismo que expresas en tus lindos poemas.
    Volivar

  45. Vaya, que envidia! Yo deseaba aprender a tocar piano, pero al final terminé tomando cursos de guitarra acustica y clases de flauta (Por obligación, en el colegio)
    Si, me temo que tienes algo de razon cuando mencionas la correlación entre mis letras y la musica clásica… Considero que la musica me da la clave para intentar lograr melodía en mis palabras. Algunas veces lo logro, otras no…
    Me alegra saber que tenemos gustos similares, me hace sentir un paso mas cerca de alcanzar la experiencia que nos regalas en tus escritos!

  46. Leer tus relatos Volivar es viajar en el tiempo, y en ese viaje siempre encontramos aventuras. Da gusto leerte. Un abrazo!!

  47. Soraya: amiga, qué bueno saber de ti; me alegra que sigas publicando, con ese estilo tan lindo tuyo. Te agradezco tu amable visita a mi narración.
    Un saludo cariñoso.
    Volivar

  48. Hola. Aunque sea con algo de retraso no quiero dejar de comentar este tan original y excelente cuento tuyo. Es un placer empezar a leer una narración que se inicia en el futuro para acabar en la época de las Mil y una noches. Felicitaciones y por supuesto voto. Y como dice Vimon, muy bueno eso de que los mexicanos continueis hablando igual que hoy en dia en el futuro.

  49. Alca. mi gran amigo, cómo te agradezco tu comentario; ¿sabías que muy seguido necesitamos una palabra de aliento para no arrojar la carga que llevamos en el alma, y que muy seguido se nos hace tan pesada?

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