Desnuda e inocente
13 de Septiembre, 2012 30
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Refugio.

Para ella, el día comenzaba cuando se iba el sol. Cogía su bolso, echaba el mini bote de laca dentro, las llaves, preservativos, cosas de las que suelen llevar las mujeres, lo cerraba y se iba dejando a los niños dormidos. Tenía 26 años y ya tenía dos cosas por las que mataría. No podía evitar preguntarse si volvería a verlos.

Una vez en la calle, respiraba el aire fresco y echaba a andar. Rápido, con miedo de que alguien la siguiera. De que las vecinas comentaran. Llegaba al edificio, se metía en su cuarto personal, y esperaba a que la dieran indicaciones. Esa noche tocaba disfraz. Liguero, faldita corta, cofia de enfermera. Le parecía de lo más vulgar pero, como se recordaba de vez en cuando, era con lo que podía dar de comer a sus hijos. Avisó de que estaba preparada e inspiró hondo. Se sentó en la cama con cara inexpresiva. Cuando abrieron la puerta, ya mostraba una sonrisa insinuante, las piernas cruzadas y un escote de campeonato.

Cuando él terminó, tenía una zona un poco más oscura en la nalga izquierda. Fruto de la pasión. La había llamado de todo, pero a ella eso no le importaba. Los clientes solían pensar que así las ponían a tono, pero qué va.

Así, tumbada, parecía una niña desnuda e inocente.

Recogió el dinero, se vistió y se fue a casa. Al llegar, se apoyó en la puerta. La cabeza le daba vueltas. Miró en la habitación de los críos y les vio dormidos, tal y como les había dejado. Al menos ellos seguían ahí. Se duchó, frotándose fuerte, para quitarse a todos aquellos hombres de su piel. Era lo único que sabía hacer, ser una puta. En momentos de depresión, pensaba que no servía para nada más. Se secó, se puso el pijama y fue a la habitación a tumbarse.

Echaba de menos el amor. Pero no del que ofrecía ella, eso no. El amor de verdad. El que te abraza por la cintura por la noche y te recuerda lo guapa que estás aunque te encuentres feísima. El amor de una familia estructurada y completa. Sí, parecía que a sus 26 años eso todavía casi estaba por aparecer. Pero ella se sentía como alguien que ya ha vivido una vida.. Y parte de otra.

Es curioso como la vida te da algunas cosas de la forma que menos te gustaría tenerlas.

30 Comentarios
  1. Me encanta el relato. Espero ver más :)

  2. Buen relato, Qristina, mi voto y bienvenida a esta red.

  3. Hola.
    Es un buen relato.
    Intenso, sobrecogedor, trágico.
    Se percibe la angustia de la protagonista.
    Un beso, un voto y bienvenida.

    • Sí, quise narrar todas esas sensaciones, aparte también de la resignación de ella hacia su vida, su situación, el amor. Gracias por el voto. Un beso.

  4. Grandísimos párrafos los que acabo de leer.
    Se nota la tragedia de la familia y transmite una gran sensibilidad y angustia al lector.
    Sin duda de lo mejor que he leido por aqui y espero leerte muchas veces.

    • Muchas gracias por la inversión de tiempo en mi relato. Intentaba transmitir todo ello, y saber que lo he conseguido es ya muy importante. :)

  5. Me ha impresionado, sigue asi qristina ;)

  6. Un relato sobrecogedor, me encanta.
    Sigue escribiendo cosas así, llegaras muy alto :)

  7. Vaya, me encantan estos relatitos que te hacen pensar. me ha gustado, sigue asi ^_^

  8. Eres increible. Tus letras son arte.

  9. Muy buen relato. Felicidades y voto.

  10. Nuevo y leyendo todo lo que pueda. Un gusto el leerlo…

  11. qqqristina: yo, volivar, te envié una cordial felicitación por tu relato, pero al no verlo publicado, intento remitirlo de nuevo.
    Volivar.

  12. Me gusto la parte que dice que ya tenia dos cosas por las que mataría.

    • Esa es la parte más trágica de la historia, que tiene dos hijos. Quizá las cosas serían distintas de no tenerlos, pero en cambio tiene que mantenerlos, darles un techo, estudios, comida, cariño. Y por ello ha de sacrificarse. ¡Muchas gracias por la lectura, etc!

  13. Humano y real. Excelente.

  14. Muy buen relato, espero seguir leyéndote. Un gran saludo desde Buenos Aires.

  15. Me ha resultado un relato duro pero narrado de un modo suave, lo que genera una tensión entre forma y fondo bastante relevante. Me hubiera gustado que fuera más extenso, pero los párrafos se disfrutan bien y contiene un mensaje que no por conocido deja de llegar al lector: lo que somos capaces de hacer por amor, lo que echamos en falta cuando nuestras vidas se alejan de nuestros sueños y la soledad como vestimenta pesada que nos envuelve independientemente de que haya personas a nuestro alrededor.

    Saludos.

    • Eso pretendía, narrar un tema tan tabú y tan esquivado con sencillez, desde un punto de vista distinto al pervertido que se le suele aplicar. Pensé en escribirlo de forma más larga, pero eso inevitablemente me habría llevado a explicar la situación sexual y muchos otros puntos que quizá distraerían del tema principal, y no quería que el relato enganchara por tener un alto contenido sexual con todo lujo de detalles, sino por lo que es, un relato de resignación, de angustia, de miedo y de amor (o de falta de ello). Me ha gustado muchísimo tu comentario, muchísimas gracias por él y por el tiempo invertido en mi relato. Un saludo.

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