Parapetada detrás de sus gafas de sol miraba, a través del reflejo en el cristal, cuanto acontecÃa a su espalda sin el temor de ser descubierta.
En realidad, su aspecto no dejaba de ser anacrónico pues, además de las gafas de sol, se habÃa encasquetado una gorra de jockey y unos pendientes de aro grandes que contrastaban mucho con la prenda de la cabeza. Un tres cuartos abrochado hasta arriba completaba su atuendo.
PermanecÃa muy quieta, sin quitar la vista del cristal. Desde su posición veÃa perfectamente: el banco, el colegio y la verdulerÃa. Vio a un hombre gordo, con un maletÃn de piel negra que salÃa del banco y a una mujer que vestÃa un elegante traje de chaqueta comprando fruta y verduras. Los transeúntes que pasaban por la acera no se apercibÃan de su presencia. Tan inmóvil estaba que, parecÃa una parte integrante del paisaje urbano que la rodeaba.
SeguÃa atenta. El hombre gordo dudó unos segundos, pero finalmente tomó un taxi y desapareció de su vista. Eran casi las 12:30 hrs. Una sirena anunció el término de las clases en el colegio de enfrente. En seguida, la algarabÃa de los niños y sus gritos de regocijo a la salida del colegio inundaron la calle entera. Sus músculos se tensaron y se irguió un poco. HabÃa preparado ese momento hacÃa varias semanas. No podÃa fallar.
Un transeúnte despistado tropezó con ella. Le pidió disculpas pero la distrajo unos segundos. Acto seguido, sintió un tirón en su sobretodo por la espalda. Su propio cuerpo impedÃa que viera en el cristal de quién se trataba. Se giró despacio al tiempo que escuchaba:
-¡Abuela! Te he descubierto a la primera. SabÃa que eras tú. Sólo a ti se te ocurrirÃa celebrar mi cumpleaños disfrazándote de detective –le dijo el niño muy sonriente.
La abuela soltó una gran carcajada.
-SÃ, tienes razón, pequeño. Cada vez es más difÃcil sorprenderte –le contestó alegre, mientras le ponÃa un sombrero y le tendÃa una lupa.



¡Qué bueno, Julieta!
Consigues crear una atmósfera de misterio desde el primer momento y mantienes al lector en tensión hasta el final, inesperado y buenÃsimo.
Me ha encantado.
¡Un abrazo!
Gracias Carmen. Siempre revistes tus comentarios de cariño y amabilidad.
Un beso.
Buen relato y bien escrito, gracias por compartir. Saludos.
Y todo para descubrir que es tu abuela
Muy bueno.
5 Estrellas
¡Bien escrito! Gracias.
me gusta, muy bien escrito, me gusta mucho tu cuento.