Dislexia emocional
29 de Mayo, 2012 8
7
     
Imprimir
Agrandar Tipografía

Era mi primer día de colegio, estaba en el recreo disfrutando de mi comida cuando se acercaron tres chicos, yo estaba dispuesto a interactuar con ellos, me habían dicho que debía integrarme. Uno de ellos, el que parecía ser el líder me dijo:

- Eh tú, ¿cuánto te apuestas a que me das tu bocadillo? - miré mi almuerzo, le miré a él, al parecer lo quería.

- ¿Tienes hambre? podemos compartirlo - lo partí y le ofrecí la mitad.

- ¡¡Jajajajaja!! ¡¡mirad chicos este sí que se baja los pantalones!! - todos rieron a carcajadas, miré mis pantalones pero estaban intactos, no entendía de qué se reían pero me contagiaron su risa así que yo tambien reí.

- ¿Y tú de que te ríes renacuajo? - si no lo sabía él ¿cómo iba a saberlo yo? me quedé mirandole, y de un zarpazo cojió su mitad del bocadillo. Después de dar un bocado dijo:

- ¡¡Puuuaggh!! ¿de qué diablos es esto? -

- De ratón, los he cazado esta mañana, a mi tampoco me gustaban al principio pero ahora no puedo pasar un día sin ellos, te acostumbrarás no te preocupes -

- ¿Los has cazado tú? ¡¡Jajajajaja!! mirad chicos es pobre no tiene ni para un triste bocadillo - empecé a intuir que su intención era ofenderme, pero no lo estaba consiguiendo. A lo mejor aquí se hace así, pensé, si les ofendo lo mismo me integro.

- Pues tú eres feo - la verdad es que era feo.

- ¿Qué has dicho retrasado? - dijo con cara de ira.

- ¡¡Vaya!! lo cierto es que es bastante tarde, ya deben haber empezado las clases. - Salí corriendo, mientras me iba les dije - ¡gracias chicos, ha sido un placer! -

- ¿Por qué quiere saber como fué mi primer día de colegio? hace casi 20 años de aquello, me ha costado mucho recordarlo. -

- Porque estamos en terapia. ¿Café?- dijo la señorita con la sonrisa más amable que había visto en mi vida.

- ¡Vale! - contesté.

- ¿Y dónde vives? - me dijo mientras me ponía una taza.

- Al este de aquí, a unos 200km -

- Eso está muy lejos ¿como has venido hasta aquí? -

- Andando -

- ¡¿¡¿Andando!?!? - dijo con cara de sorpresa.

- ¡¡¡¡Puuuaaagggghhh!!!!, ¿qué es esto? es asqueroso -

- ¿Nunca habías tomado café?-

- ¡¡¡Y nunca más lo tomaré!!! -

- Jajajaja, es parecido a los ratones, te acostumbrarás. ¿Sabes por qué estás aquí? tienes un diagnóstico de dislexia emocional-

- ¡Vaya! que bien habla señorita, eso mismo dice mi tio, ¿usted también lo cree?-

- Pues la verdad es que no lo sé - dijo dudando.

- No sé, intento ayudarla señorita, pero no sé qué es lo que quiere -

- Intento ayudarte yo a ti - afirmó muy insegura, parecía no creerse lo que estaba diciendo.

- ¡¡Haber empezado por ahí!! estoy construyendo una casa pero necesito a otra persona que me ayude, ¿nos vamos ya? -

Me miró con cara extraña, parecía que estaba renunciando a muchas cosas, jamás supe a qué, pero partimos hacia mi casa en ese mismo momento.

8 Comentarios
  1. Muy buen relato. Saludos y mi voto.

  2. Panistardust has conseguido absorber completamente mi atencion y sigo boquiabierto. Gracias y mi voto

  3. Muy bueno, muy buen relato, lo empiezas y tienes que seguir hasta el final. Muy bueno. Mi voto también.

    Un saludo.

  4. Gracias por vuestros comentarios, me alegro de que os haya gustado, me anima a escribir más.

  5. Lo pometido es deuda, vaya el voto. Con 4 mas quedarás en la portada.

  6. Muy bueno. Me encantó.
    Un saludo.

Deja un comentario